¿Qué les pasa a los niños cuando los padres pelean?  

Escucharlos discutir de una forma positiva fomenta el desarrollo del niño, aconsejan los expertos

No peleen frente a sus hijos”. Suena a un consejo familiar que se ha transmitido de una generación a otra, pero resulta que no siempre es el hecho de pelear, sino más bien la forma en que se pelea, lo que puede tener un efecto negativo (o positivo) en sus hijos.

Los investigadores E. Mark Cummings y Patrick Davies han estudiado el tema durante décadas. Afirman que escuchar a sus padres discutir de una forma positiva y constructiva puede en realidad fomentar el desarrollo del niño, desde aprender unas mejores habilidades sociales hasta tener un mejor rendimiento en la escuela.

Por otro lado, independientemente de que cierre la puerta o discuta frente a sus hijos, si lo hace de una forma malintencionada crea un ambiente estresante que puede afectar a su desarrollo psicológico.

También conducir a problemas de la conducta, sobre todo si los niños se incluyen en la discusión.

Los niños también captan el mensaje equivocado si un padre intenta detener la pelea dándose por vencido, sobre todo si se siente resentido o simplemente deja de comunicarse.

Adoptar un método positivo para las discusiones es mejor para los niños y su relación. En lugar de tener la mentalidad de un adversario preparado para una batalla, considere la situación desde el punto de vista de su pareja para comprender su perspectiva.

Si ambos lo hacen, será más fácil encontrar soluciones. Ya sea que el pleito se deba a una infracción o a una diferencia de opiniones, no caigas en la tentación de mostrarte crítica y muestra amabilidad, una conducta importante que debe modelar ante tus hijos que les enseña la forma de manejar las situaciones difíciles en sus propias vidas.

Usar a los hijos es una injusticia, les dejan marcas para toda la vida y le roban los pocos años que dura la infancia.

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Cuiden su salud mental
Las madres y padres no son conscientes de que al meter al niño en sus peleas y desavenencias le hacen un daño irreparable. Hay quienes creen estar haciéndolo bien, pero solo les hace falta una pequeña reflexión para que se produzca ese cambio en el pensamiento que llevará a que su hijo o hija crezca emocionalmente sano.