Un primer día de clases sin complicaciones

Evita la angustia de la separación que enfrentan los niños que van por primera vez a preescolar o primaria

Si tu hijo o hija no asistieron a una guardería, la integración puede ser más complicada; pero no imposible. Tras haber estado por tres años en su “nido” familiar, sintiéndose seguro y teniendo toda la atención, ahora tendrá que convivir con personas diferentes y con una figura de autoridad distinta, la maestra. Por ello expliquen al niño o niña lo emocionante que resultará ir a la escuela porque conocerá a otros compañeros de su edad y podrá hacer amigos.

Hagan una visita previa a la escuela; si el programa de dicho centro no incluye este ejercicio ni el que conozcan a su maestro o maestra pueden pasar por afuera del plantel y decirle que ese es el lugar donde pasará unas horas agradables haciendo cosas muy divertidas. También pueden ubicar juntos por dónde va a entrar y dónde lo va a esperar a la hora de la salida.

Por lo menos una semana antes del inicio de clases realicen la rutina que se seguirá una vez entrando a la escuela: levantarse a la hora necesaria, asearse y desayunar. También puede intentar llevarlo con alguna persona de confianza el tiempo que permanecería en la escuela, así conocerá su reacción ante la separación y no lo tomará por sorpresa.

El día de clases procura no retrasarte para evitar que el niño se tense más de lo natural.

Procura no dar instrucciones del tipo: “no hables”, “no pelees” o “no grites”, puesto que además de aumentar su ansiedad creerá que lo deja en un lugar donde siempre estará limitado.

Si tiene que llevar merienda, prepárale un desayuno especial con su menú favorito.

Acompáñalo hasta la puerta de la escuela, dile lo mucho que le quieres y a qué hora lo vas a recoger. No llegues tarde por él y espéralo exactamente donde le dijiste. Aunque esa tarde esté dando el sol ahí, haz el esfuerzo.

Al momento de la despedida, que debe ser breve, evita decir: “no te va pasar nada”, “la maestra no es mala”, “nadie te va a pegar”, pues no hay que anticiparle momentos o situaciones desagradables que lo pueden angustiar.

Déjale algo tuyo, algo que el pequeño sepa que es de mucho valor afectivo para papá o mamá y dile: “cuídamelo y me lo das cuando regrese por ti”.

Conductas de apoyo

1. Si tienen hermanos en la misma escuela, pídeles que le cuenten al más pequeño lo positivo del lugar. Platícale de tus propias experiencias cuando eras niña, enséñale las fotos de esa época.

2.Si hace berrinche para conmoverte y así evitar que lo dejes el primer día de clases, no te dejes convencer, en especial ese primer día, pues si el niño ve que su táctica no funciona desistirá.

3. Se trate de preescolar o primaria, ya en casa los padres deben dedicar un momento a preguntarles cómo les fue ese día, sin que medie ningún tono inquisidor: qué hicieron, qué no les gustó.

4. Explicarles que lo que hizo ese primer día lo van a hacer de lunes a viernes y que el fin de semana estarán en familia haciendo otras actividades bajará la angustia que le quede al niño.