Portrait of happy kids packing in boxes while moving home with their family and looking at the camera smiling
Portrait of happy kids packing in boxes while moving home with their family and looking at the camera smiling

Mudarse con niños: cómo ayudarlos a transitar el cambio

El cambiar de residencia a otra ciudad o país puede resultar una dura experiencia que no debe verse de forma superficial

Mudarse de una ciudad a otra...la sola idea puede ser extenuante, aunque a veces comenzar de nuevo en otro lugar es también un reinicio interesante. Sin embargo, la cosa no es tan simple, y menos cuando hay niños de por medio. Muchas veces, estos le hacen frente a sus padres y les dicen: “yo de aquí no me voy”.

¿Qué hacer en estos casos? Los psicólogos infantiles afirman que este tipo de reacciones son de lo más normales. Las mudanzas suelen ser más difíciles para los niños de más de cinco años, ya que ellos ya tienen sus espacios sociales fijos: amigos, escuela, vecinos o abuelos cercanos.

En estas situaciones, hay que tener mucho tacto. Apenas se haya tomado la decisión hay que comunicársela a los niños. También sirve, de ser posible, ir a visitar seguido el nuevo lugar con los niños para que se hagan una idea de cómo será vivir allí. Los padres pueden también apelar a la fantasía de los niños y proponerles juegos como ”¿cómo crees que será jugar en este parque? De esta forma, los niños pueden comenzar a establecer lazos emocionales con el nuevo lugar.

Tan importante como poder alegrarse antes por la mudanza es también poder despedirse bien del lugar que se deja. Los niños que pueden despedirse de su vieja escuela tranquilos y dejando salir libremente sus sentimientos tienen luego un inicio más fácil en la nueva.

Una buena forma de despedir a un compañerito que se va de la escuela es con regalos hechos por los otros niños, por ejemplo.

Los niños necesitan tiempo para acostumbrarse al nuevo entorno. De todas formas, la responsabilidad de que tengan el mejor inicio posible es de los padres.

Sin embargo, no siempre es una buena idea arreglar todo de antemano en el nuevo sitio antes de que lleguen los niños. Esto puede resultar demandante para muchos niños y por lo general, la mayoría de ellos dan las señales para que sus padres sepan que ya están preparados. Y tampoco está nunca de más involucrarlos en algunas de las elecciones.