Supermamás: sí es posible el equilibrio

Las responsabilidades de cada rol pueden ocasionar estrés y ansiedad en muchas mujeres, sobre todo ahora con la cuarentena por el Covid-19.

SAN PEDRO SULA.

Profesionista, madre, esposa, ama de casa. Todo a la vez. Las responsabilidades de cada rol pueden ocasionar estrés y ansiedad en muchas mujeres, sobre todo ahora con la cuarentena por el Covid-19.

"Cuando se viene la cuarentena uno piensa, '¡qué bueno!, al fin voy a poder estar con mi hija, de alguna manera es como un regalo que voy a tener', pero no, las cosas se complican", dice Diana Tapia, mamá de una bebé de 2 años y profesora de secundaria.

"No dejas de estar al pendiente de la casa, lavando ropa, lavando trastes, tendiendo la cama, haciendo la limpieza en general, estando al pendiente de ella". Así como Diana, muchas madres de familia han visto cómo su día a día se ha cargado con más responsabilidades.

Si bien, ahora disfrutan de estar en casa, las ocupaciones no se detienen: además de estar al cuidado de sus hijos las 24 horas, muchas deben asumir el rol de maestras, continuar con su vida profesional desde casa y realizar las labores del hogar.

"Ahorita el tema es que son las mamás las que tienen que estar acompañando a los niños y las niñas en los quehaceres de su escuela", señala la psicóloga social y sexóloga Mayra Rodríguez.

"Y si trabajan ellas aparte, tienen que hacer también su trabajo, ayudarles a los niños y las niñas a hacer sus tareas, y aparte todo lo que tiene que ver con la casa". Aunque la cuarentena ha impactado a todos, indica, quienes tienen hijos enfrentan una situación más complicada, y en las mamás esto se ha visto reflejado en su salud mental.

"Estamos viendo como un burnout de las mujeres: Mucha ansiedad, mucho estrés y no saber cómo manejarlo, porque justo hay tantas cosas qué hacer", apunta la también directora de la asociación Xochiquétzal. Bienestar, Sexualidad y Derechos.

"Cuando hablo con ellas transmiten ese cansancio, se notan agotadas, se notan muy cansadas, y ya como con la esperanza de que esto pueda terminar". Aunque en muchas casos existe un equilibrio con las labores de la casa y el cuidado de los hijos entre las parejas, todavía se vive en un contexto en el que gran parte de estas tareas se atribuyen a las mujeres, señala.

"Todavía existe esta doble jornada de trabajo cuando estamos en lo cotidiano, pero con esta situación se triplicó", destaca. "Y sí están recayendo más las labores en las mujeres".

Hallar el equilibrio. Sin embargo, es posible encontrar el equilibrio con la ayuda de la familia, expresa Michele Salinas Flores, directora del Centro PSICREE. "Se debe hacer un equipo en toda la familia, que cada uno aporte lo que puede dar. Reorganizar los roles y disminuir las altas expectativas que se depositan en el rol de madre, esposa y mujer".

La experta recomienda simplificar las tareas del hogar, el trabajo y con los hijos, evitar hacer varias cosas a la vez, poner prioridad en las actividades y tener pausas cada 90 minutos en cada tarea y descansar al menos 20 minutos.

"Deben analizar qué importa, que genera valor o puede dejar una satisfacción a largo plazo. Estar consciente que no sólo ella está a cargo. Evitar complacer a los demás y a las demandas del ambiente tan exhaustivamente. Lo más importante en estos momentos es la salud física y emocional de sí mismos, así como de su familia", comenta Salinas Flores.

Otra forma de encontrar un equilibrio en los tiempos de cada actividad, es hablando con la familia y fomentando espacios tranquilos dedicados para una misma, para poder analizar los sentimientos y pensamientos.

Estos espacios de paz se pueden encontrar en la mañana al tomar un café con tranquilidad en la cocina, una lectura en silencio en la sala, o un baño relajante escuchando música. "Hay que darles un respiro, dejarlas sentir lo que se necesite y requiera sentirse. Para que así puedan identificar pensamientos disfuncionales y exhaustivos para poder transformarlos.

"Es válido sentir el dolor o disgusto, sólo cuidar que no se convierta en sufrimiento; el sufrimiento paraliza las emociones, genera resentimiento y ansiedad", recalcó la especialista en psicología familiar.

Como un regalo a la mamá en este Día de las Madres, sugiere Rodríguez, la familia podría analizar las tareas del hogar de las que se encarga ella y pensar de qué manera se pueden distribuir para hacer el trabajo más equitativo.

"Estaría padre que se hiciera en el día como un ejercicio, pero que no quede nada más para ese día", apunta. "Podemos cambiar maneras de cómo nos responsabilizamos de nuestro hogar, pero cómo podemos ayudarnos siempre, no nada más en este momento".

Cuidarlas del aislamiento. Muchas de las veces las mujeres descuidan su entorno social ante sus responsabilidades. Es importante que la familia sea consciente que merecen tener contacto con otras personas, que no se aislen y hagan algún tipo de ejercicio físico o de relajación.

"Se deben mantener acuerdos familiares donde se validen emociones y necesidades. Cuidar la autoimagen y las metas personales. Poner límites, compartir lo que es aceptable, tolerable, negociable y no negociable", dice Salinas Flores. También es importante que dentro de la familia se generen ambientes motivacionales y de confianza.

"El agradecimiento entre los miembros es importante y que cada uno lo haga a su manera. Mostrar cariño y lo que se admira del otro".

Meditar en familia. De acuerdo con Salinas Flores, la salud mental promueve el bienestar físico y social. Además de fomentar la resiliencia a los problemas, mejorar el ánimo, la memoria y los hábitos de sueño.

Una alternativa para cuidar la salud emocional es con ejercicios de respiración o de mindfulness. "Una sesión de mindfulness se puede hacerse sentado, en movimiento o acostado, se recomienda encontrarse en un lugar tranquilo, evitando distracciones en una postura cómoda. Estar presente en todo lo que surge en la experiencia de cuerpo y mente, momento a momento.

"Prestar atención a la respiración, a las sensaciones que nos ayude a tranquilizarnos. Se puede utilizar la fantasía y creatividad, al visualizar su color favorito que entra a su cuerpo, y al exhalar soltar el aire en forma de un humo gris, que representa soltar la tensión", explica la especialista. También se puede poner música mientras se hacen los quehaceres del hogar, ejercicios, oración y meditación en familia, para ayuda a liberar tensiones y despejar la mente.

Supermamás. "El cambio más importante ha sido tener a los niños en casa para llevar su educación diaria", cuenta Deyanira Delgado, mamá de dos niños, de 9 y 11 años, y fundadora de Inixar, plataforma de financiación de proyectos a través de donaciones.

Además de resolver los aspectos laborales relacionados a su emprendimiento, ayuda a sus hijos con sus estudios, juega con ellos, se encarga de la limpieza y el orden del hogar, prepara la comida. y la lista continúa. Su esposo, señala, también trabaja en casa, pero no puede separarse de sus ocupaciones y la rutina escolar de los niños le corresponde a ella.


"No ha sido fácil", admite, "es una situación que causa estrés, que causa ansiedad. Es tratar de balancear los tiempos para alcanzar a resolver todo". Diana Tapia, mamá de una bebé de 2 años y profesora de secundaria, enfrenta la misma situación. Antes de la contingencia sanitaria, su hija pasaba las mañanas en la guardería.

Su pareja también trabaja en el hogar, pero su puesto en un call center no le permite interrumpir sus actividades durante la jornada laboral. "Ahorita toda la responsabilidad del cuidado de mi hija está en mí de 8 (de la mañana) a 6 (de la tarde)", dice. "(Cuando) él termina, se queda con la niña".

Su misión es lograr el equilibrio entre cuidar a su hija, acompañarla en su educación temprana y cumplir con su rol de profesora, que ahora le demanda más tiempo. Como sus alumnos tienen acceso limitado a internet o equipo de cómputo, detalla, no todos pueden conectarse a la misma hora y ella debe estar al pendiente todo el día.