Tiene un adolescente incontrolable en casa

El jovencito es irresponsable en el colegio y tampoco le gusta ayudar en casa

Doctora Corazón, tengo un problema con mi hijo, a quien le pedimos que le eche ganas al colegio, pero no quiere, no le interesa y no valora el esfuerzo que hacemos en casa para que no le falte nada. Bueno, es tanto su problema con el estudio que ni siquiera se come el lunch que le damos y prefiere tirarlo o regalarlo.

Hemos hablado muchas veces con él, le hemos dicho que es por su bien, que tiene que echarle ganas, pero le vale. No entra a las clases, le contesta a los maestros y
prefiere andar de vago con sus amigotes.

Está repitiendo segundo de secundaria y así como va, creo que va a volver a reprobar todas las materias. En serio, ya no sé qué hacer con él. Ni para ponerlo a trabajar porque tampoco lo haría.. Beatriz, 49 año

Respuesta
Querida Beatriz, ojalá puedas notar tu gran contradicción. Dices que haces mucho esfuerzo para que a él no le falte nada, y tu hijo a cambio no estudia y se la pasa
con sus amigotes como si él fuera el que manda en tu casa. ¿Lo ves?

Dices que tu hijo tampoco trabajaría, pues te informo que tendría que hacerlo si lo confrontas con la realidad y le enseñas que el dinero no nace en macetas y que hay que esforzarse para ganarlo y poder tener comida en la mesa.

Necesitas que comprenda que necesita estudiar, ya que no ha mostrado un espíritu emprendedor que le sirva para mantenerse a sí mismo. Pídele a alguien que te ayude a conseguirle un trabajo de albañil, que es un trabajo duro y mal pagado, y pídele gasto.

Si quiere comer y tener dónde dormir tendrá que ganárselo. A ninguna familia le toca mantener a quien no quiere hacer nada, pero si los padres no se ponen firmes y confrontan a los chavos con la realidad sólo están construyendo a seres humanos que no van a servir para nada y nunca serán autosuficientes, ¿estás dispuesta a mantenerlo toda la vida? Tu hijo tiene que darse cuenta de que necesita hacer algo con su vida, más allá de la vagancia. Ponte estricta, eres la madre. Él no manda.