Suelta todo aquello que te ata, libérate de cargas que solo te causan daño. Rencor y falta de perdón te encadenan.<br/>
Suelta todo aquello que te ata, libérate de cargas que solo te causan daño. Rencor y falta de perdón te encadenan.

Aprende a digerir de manera saludable los conflictos

Es necesario liberarse de recuerdos, pensamientos y sentimientos negativos

Permítete perdonar y liberar esa emoción que quedó enquistada para que encuentres tranquilidad en la vida.

Para una vida saludable integral necesitas no solo cuidar el cuerpo, sino también mente y espíritu, dado que todas las enfermedades físicas empiezan a nivel muy interno por situaciones anteriores que no has podido digerir.

Por ejemplo, la muerte de una persona, la pérdida de un trabajo o el término de una relación son emociones que se quedan ahí en el tiempo, guardadas, no trabajadas, no procesadas, y el que no puedas comunicar a una persona en específico tu malestar, tu sentir, eso hace que se te inflame o se te cierre la garganta.

“El perdón es otorgar a tu propio ser, ni siquiera al otro, la oportunidad de disolver esa emoción en el tiempo pasado dentro de tu mente, dentro de tu cuerpo físico, dentro de tu cuerpo espiritual y que ya no te dañe, que tú liberes esa emoción que se quedó como enquistada o ese evento.

Por ejemplo, si alguien te robó, puede ser que te genere odio la figura de esa persona, pero si cada vez que tú traes a tu mente a esa persona te genera odio y coraje no has perdonado”, comenta la doctora Georgette Rivera.

“Pero, en el momento en el que tú decides que te dio una lección, que a través de ese robo aprendiste a tener más cuidado y lo ves como una bendición y no como algo malo, en ese momento puedes perdonar a la otra persona, en ese momento puedes hablarle por su nombre porque ya no te afecta lo que te hizo, ya no está dentro de tu ser el hecho de recordar con dolor, con tristeza y ponerle energía al evento, a la situación o a la persona”.

El perdón te otorga la oportunidad de vivir de una manera tranquila y relajada en el presente frente a alguna circunstancia del pasado que te causó malestar, conflicto, dolor, angustia o cualquier emoción de connotación negativa, que no lo pudiste resolver en su momento y que el día de hoy ese evento traumático ya no te causa daño de ninguna manera.

“Se puede convertir en un cáncer. Una persona que vive enojada o que no puede procesar sus emociones o que no es capaz de digerir que la despidieron de un trabajo, que su relación no fue buena, va a tener problemas digestivos, de vesícula”, indica Rivera, especialista en metafísica, angelología y terapias alternativas como la reflexología, aromaterapia y fitomedicina.

Date la oportunidad de poder resolver a niveles de conciencia más elevados cualquier situación en tu vida.

Meditación del perdón
- Visualiza a esa persona que ya no está como si estuvieras frente a ella. Haz conciencia de que te diriges a su ser superior y le estás diciendo desde tu corazón que te perdone por el daño que le causaste o, al revés, decirle ya no está aquí, que te abandonó, que padeciste, sufriste, que siempre se lo quisiste decir; pero no tuviste la fuerza... ahora te sientes tranquilo y sin ese peso que cargar.

- Visualiza a profundidad un lugar tranquilo, libre de aparatos electrónicos, ruido, sin molestias externas en una posición cómoda; pero no acostada. Haz una respiración tranquila unos cinco o siete minutos.

- Comenzarás a conectar con tu ser, escucha tus latidos, cómo tu respiración llena los pulmones, entrando y expandiendo.

Sácalo
- El perdón no solo se otorga al que te ofende.

- Tú también te puedes perdonar a ti misma por cosas que permitiste que te hicieran.

- Estás en un proceso de limpieza, elimina “archivos” que ya no quieres guardar. Sacando eso que te impide seguir adelante y conectar con cosas positivas y buenas en tu entorno y espacio vital.