Responden de una forma exagerada a los eventos cotidianos. Aunque manejen muy bien sus emociones, en esta etapa pierden el control.

Menopausia, ping pong hormonal

El climaterio, etapa de ajuste hormonal normal en la vida de las mujeres, no tiene por qué ser un suplicio, pues todos los desajustes son tratables.

Las hormonas que las adolescentes odian porque les provocan acné y que en la edad adulta preparan al cuerpo para el embarazo no son eternas.

A los 40 años empiezan a disminuir, y es en este período cuando las mujeres comienzan a extrañarlas.

Y es que las llamadas mensajeras químicas participan en la fijación de calcio en los huesos, ayudan a elevar el aporte sanguíneo, tienen un efecto positivo sobre el humor y la calidad del sueño, regulan la frecuencia urinaria y mantienen la piel tersa.

Participan, además, en el metabolismo de los lípidos y son antioxidantes para las células.

No obstante, alrededor de los 47 a 49 años, junto con su disminución, inician los síntomas asociados al climaterio y la menopausia, explica Guillermo Federico Ortiz, ginecólogo.

Ello tiene que ver con el declive en la producción de estrógenos, también disminuyen la progesterona y andrógenos, hormonas masculinas también producidas en los ovarios.

Luis Assad Simón, ginecólogo, agrega que no solo las hormonas femeninas declinan en esta etapa de la vida, sino también otras, como las endorfinas, las hormonas tiroideas y el cortisol, lo que provoca muchos cambios físicos y psicológicos. Sin embargo, el climaterio, etapa de ajuste hormonal normal en la vida de las mujeres, no tiene por qué ser un suplicio, coinciden los especialistas, pues todos los desajustes son tratables.

Se determina una terapia de reemplazo hormonal que sea como un traje a la medida, puesto que no todas las mujeres tienen todos los síntomas. Les podemos dar estrógenos, estrógenos con progesterona, pero también otro tipo de hormonas como andrógenos y fármacos para tratar síntomas específicos”, explica Assad Simón.

Las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama, cardiopatías o trombosis venosa no son candidatas al tratamiento con estrógenos, de allí la importancia de personalizar el tratamiento para evitar efectos adversos y combatir los síntomas.

¡Qué calor! En el climaterio, uno de los principales síntomas son las alteraciones en el ciclo menstrual. Se va retrasando hasta que cesa por completo, cuando los ovarios ya no producen óvulos. Este proceso se acompaña de los llamados bochornos, que son resultado de una incapacidad del cuerpo para regular la temperatura corporal por la falta de estrógenos, una de las dos principales hormonas sexuales que tienen las mujeres.

De repente, las mujeres van hacia el llanto fácil, a la sensibilidad, a la ira, entonces se vuelven más intolerantes. Les cuesta más trabajo socializar”, explica.

Detalla que después viene la sensación de depresión y de tristeza, cierta indiferencia al medio, a lo que está pasando y empiezan a tener falta de empatía con sus parejas.

Assad Simón agrega que las alteraciones en el estado de ánimo también se explican por la baja de las hormonas tiroideas y las llamadas hormonas de la felicidad, las endorfinas, por lo que el tratamiento puede incluir fármacos inhibidores de la recaptura de serotonina, que aumentan las endorfinas y mejoran el estado de ánimo.

Toma en cuenta

La terapia de reemplazo hormonal puede suministrarse en píldoras, parches, geles o cremas.

Los estrógenos no deben usarse más de 10 a 15 años. Se puede iniciar con anticonceptivos orales desde los 40 años para combatir los primeros síntomas y cuando llegue la menopausia recurrir a terapia de reemplazo hormonal.

La terapia de reemplazo hormonal no se recomienda después de los 65 años.