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Miley Cyrus se enfoca en la música

Aunque fue su papel en la serie “Hannah Montana” el que la catapultó a la fama, la artista no quiere más ese tipo de proyectos.

Cyrus se ha convertido en defensora de los derechos de la comunidad LGTBQ y las personas sin hogar.
Cyrus se ha convertido en defensora de los derechos de la comunidad LGTBQ y las personas sin hogar.

Los Ángeles, Estados Unidos.

La cantante y actriz Miley Cyrus no tiene previsto, al menos en los meses venideros, regresar a la ficción televisiva o participar en una producción cinematográfica para seguir cultivando la carrera interpretativa que inició hace ya doce años, cuando saltó a la fama con su protagónico en Hannah Montana, serie de Disney.

En su última entrevista explicó que su prioridad reside en seguir embarcándose en proyectos artísticos que le sirvan para expresarse tal y como es, así como para compartir su particular visión sobre el estado del mundo y las relaciones humanas.

“No me gusta la idea de tener que centrarme en un solo trabajo durante varios meses, especialmente cuando implica interpretar a un personaje y, por tanto, no poder mostrar mi verdadera personalidad. Ahora mismo estoy contenta con el rumbo que llevo (ligado a su trayectoria musical) y no me apetece demasiado convertirme en alguien que no soy”, contó a la revista Wonderland.

Buen rumbo

De momento, la estrella del pop dedica la mayor parte de su tiempo a su labor de coach en la edición estadounidense de La voz y, por supuesto, a disfrutar de la sólida relación sentimental que mantiene con su prometido Liam Hemsworth, de lo que parece desprenderse una situación de estabilidad a todos los niveles, que, sin embargo, no significa que la artista no se vea estos días sometida a una gran presión.

“Lo más difícil de compaginar el programa con otros aspectos de mi vida es que, además de tener que cuidar de mí misma y de mi arte, ahora debo dirigir y supervisar a doce aspirantes que quieren triunfar en la música. Y esa tarea me resulta muy absorbente, pues quiero ser una buena mentora para ellos y trasladarles todas las experiencias que yo he vivido en estos años. Para mí es un reto muy importante y, cuando estamos trabajando juntos, ellos merecen todo mi tiempo y atención”, ha explicado.

Casi cinco años después de la polémica actuación de los MTV Awards con Robin Thicke que convirtió a Miley Cyrus en la chica mala de Hollywood, la actriz y cantante estadounidense no se arrepiente de nada de aquello. “No solo se modificó la cultura, sino que mi vida y carrera cambiaron para siempre. Me inspiró a utilizar mi plataforma para algo mucho más grande. Si el mundo se va a enfocar en mí y en lo que estoy haciendo, entonces lo que estoy haciendo debe ser impactante y debería ser grandioso”.