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Del biberón a la cuchara

Con la llegada del sexto mes, el niño comienza a probar otros sabores. Conozca los alimentos que puede proporcionarle

No descarte las cremas. Cueza chícharos, acelgas, habas verdes (sin cáscara) y procese con un poco de aceite de oliva y leche materna o fórmula.
No descarte las cremas. Cueza chícharos, acelgas, habas verdes (sin cáscara) y procese con un poco de aceite de oliva y leche materna o fórmula.

REDACCIÓN.

La leche materna es la fórmula perfecta en la nutrición de los neonatos; pero, a partir de los 6 meses, los bebés comienzan a tener requerimientos que deben cubrirse con otros alimentos. ¿Cómo y por dónde comenzar?

“Lo ideal es iniciar justo en el sexto mes. La dieta básica sigue, en buena proporción, basándose en seno materno, pero agregamos lo que la leche humana ya no alcanza a dar, como la cantidad necesaria de energía, hierro, zinc, ácido fólico o manganeso. Para eso, un buen punto de partida son los cereales fortificados”, explica la doctora neonatóloga Elisa García.

Al comenzar con alimentos sólidos lo ideal es no mezclar y repetir durante dos o tres días para reforzar sabores y observar la tolerancia del bebé.

No existen normas estrictas sobre el orden a seguir. Muchas personas comienzan con cereal para bebés y gradualmente añaden frutas, verduras y proteínas.

Sí, proteínas también. Para garantizar el aporte de hierro y zinc, y evitar así anemias, se recomienda un consumo diario de 1 a 2 onzas de carne y otros alimentos de origen animal desde los seis meses.

“Aunque tengo mamás que me arrugan la nariz, yo indico mucho las vísceras porque son la mejor manera de llenar de hierro a esas criaturas. Un hígado de pollo, por ejemplo, me da casi lo de un frasco de hierro medicamentoso”, explica.

El bebé crece más durante su primer año que en cualquier otro período de la vida.

La doctora Elisa García explica que, de manera general, entre los 6 y los 12 meses el requerimiento nutrimental diario incrementará paulatinamente de las 600 a las mil calorías.

Además de asegurar a los más pequeños una dieta equilibrada, suficiente y variada, debe asegurarse que esta sea inocua y adecuada. Por adecuada, la especialista se refiere a que los alimentos tengan la consistencia correcta y enfatiza que deben ser papillas, no caldos.

Consejos

Estructure el día con 3 comidas: desayuno a las 9:00 am, almuerzo a las 12:00 y cena a las 6:00 pm.

Puede ofrecerle una papilla de cereal fortificado con banano, manzana, pera o mango. Recuerde cocer las frutas con cáscara y luego pelar y retirar las semillas.

Cueza trocitos de molleja de pollo, zanahoria, pataste, o espinaca y un puñito de arroz (para dar textura) y procesar con un poco del agua de cocción para una papilla de consomé de pollo.

Para disminuir el aroma y sabor de las vísceras, remójelas en leche. Añada un trozo de pera cocida a la molienda de la papilla.

Después de las seis de la tarde, evite la fruta. Disminuir los azúcares ayudará a que el bebé tenga un sueño más apacible. Para la cena, el cereal fortificado sin más es ideal.

Cocine los alimentos sin sal ni azúcar y con poquísima agua -lo suficiente para una cocción al vapor- que sí debe hervir para lograr inocuidad.