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Heridos en accidente en Honduras no quieren transfusiones

Según los Testigos de Jehová, la Biblia prohíbe recibir sangre mediante el procedimiento médico.

Una padre vio morir a su hija de ocho años en el hospital de Santa Rosa de Copán en el occidente de Honduras.
Una padre vio morir a su hija de ocho años en el hospital de Santa Rosa de Copán en el occidente de Honduras.

Santa Rosa de Copán, Honduras.

Uno de los líderes de los Testigos de Jehová pidió a los médicos que atienden a más de 40 heridos tras el volcamiento de un bus hoy en San Juan de Opoa que no le hicieran transfunciones de sangre porque su religión no se los permite.

Más de 40 personas resultaron heridas y unos 14 muertos quedaron tras el volcamiento de un bus que trasladaba a Testigos de Jehová desde Choloma hasta el municipio de Las Flores en el departamento de Lempira en el occidente de Honduras.

Los Testigos de Jehová cuando se enferman o tiene que ser operados consultan a médicos y cirujanos con experiencia en el uso de técnicas sin sangre.

La mayoría de los heridos están siendo atendidos en el hospital de Santa Rosa de Copán y otros fueron trasladados hasta el Catarino Rivas de San Pedro Sula. Los médicos están ofreciendo atención de emergencia a los heridos en su mayoría de gravedad tras el accidente.

Según los Testigos de Jehová hay razones médicas contundentes para rechazar las transfusiones de sangre. No obstante, la razón principal por la que Dios les dice que deben abstenerce de ella es porque esta representa algo sagrado para él (Levítico 17:11; Colosenses 1:20).

La respuesta que da la Biblia

Según los Testigos de Jehová la Biblia prohíbe el consumo de sangre. Por tanto, los cristianos no deben comerla. Tampoco deben aceptar transfusiones de sangre ni de alguno de sus componentes principales.

Génesis 9:4. Después del Diluvio, Dios les permitió a Noé y a su familia consumir carne animal, pero con una salvedad: “Solo carne con su alma —su sangre— no deben comer”. Y como todos descendemos de Noé, nosotros también tenemos el deber de cumplir ese mandato.

Levítico 17:14. “No deben comer la sangre de ninguna clase de carne, porque el alma de toda clase de carne es su sangre. Cualquiera que la coma será cortado.” Para Dios, la sangre representa el alma —o la vida—, algo que le pertenece a él. Aunque esta ley fue dada exclusivamente a la nación de Israel, nos muestra lo importante que es para Dios este asunto.

Hechos 15:20. Dios ha ordenado a los cristianos “que se abstengan [...] de la sangre”, el mismo mandato que le dio a Noé. Y la historia revela que los primeros cristianos rechazaban el consumo de sangre y que ni siquiera la usaban con fines curativos.