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Sepultan al pequeño Ian, asesinado a golpes en EUA

La madrastra del niño está presa en EUA, ya que es acusada del homicidio.

El cadáver del menor arribó al país la tarde del pasado viernes y ayer lo sepultaron en el cementerio general de su aldea natal Zamora.
El cadáver del menor arribó al país la tarde del pasado viernes y ayer lo sepultaron en el cementerio general de su aldea natal Zamora.

Colón, Honduras

Los restos del niño Ian Antonio Villatoro, de 2 años de edad, fueron sepultados ayer en horas de la tarde en la comunidad de Zamora, municipio de Tocoa, en el departamento de Colón, en medio del dolor y la consternación de su madre Lizeth Cubas y demás familiares, así como de pobladores del sector.

El pequeño fue asesinado a golpes por una mujer en Estados Unidos en octubre pasado. El cadáver del niño arribó la tarde del viernes anterior al aeropuerto Ramón Villeda Morales de San Pedro Sula y luego llevado al pueblo, adonde fue velado y después enterrado.

Las autoridades estadounidenses acusan del homicidio a Dilcia Chávez, madrastra del menor y quien se encuentra recluida y enfrenta un juicio por negligencia, abuso infantil y homicidio.

La mujer llevó al hospital al niño el 30 de octubre pasado, argumentando que se había caído de la cama, los doctores le practicaron una cirugía con el fin de salvarle la vida; sin embargo, expiró horas después. Los médicos se percataron de que el ahora occiso tenía otras lesiones que no eran producto de una caída, por ello de inmediato se comenzó a investigar el caso.

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El pequeño Ian fue llevado a Estados Unidos por un tío, pero encontró la muerte.

Según se conoció, el niño fue llevado a Estados Unidos por un tío con consentimiento de la madre, no obstante, la pareja de este lo maltrataba, conforme a las investigaciones de la Policía del condado de Marion en Indianápolis, hasta que le provocó la muerte.

A las 3:30 de la tarde, el cortejo fúnebre del niño llegó al cementerio general; su madre Lizeth se aferraba al ataúd y lamentaba su muerte. ‘‘Pobrecito mi niño, quién te pudo hacer eso. Te amo, te amo”, fueron algunas de las palabras que se le logró escuchar a su progenitora en medio del llanto por la pérdida.