Más noticias

Angustioso rescate de dos fontaneros soterrados

A Óscar Omar Cerrato y Ricardo Martínez les cayó un alud de tierra cuando hacían unas zanjas para instalar una tubería de aguas lluvias

Arriba, los bomberos cuando rescataban al fontanero Óscar Omar Cerrato.
Arriba, los bomberos cuando rescataban al fontanero Óscar Omar Cerrato.

San Pedro Sula, Honduras

“Por misericordia de Dios salimos vivos”, expresó el fontanero Óscar Omar Cerrato (de 45 años) al ser rescatado ayer del alud de tierra que lo soterró junto con su compañero de trabajo Ricardo Martínez (de 48), cuando hacían unas zanjas en el predio donde se construye un condominio en la colonia Juan Lindo.

El incidente se suscitó cerca de las 10:00 am, cuando Cerrato y Martínez estaban excavando para instalar una tubería para aguas lluvias y se les vino encima la avalancha de tierra.

Los otros obreros que estaban en la construcción de inmediato iniciaron el rescate de sus compañeros, utilizando palas y piochas en medio de los gritos de los dos fontaneros que pedían angustiosamente auxilio para que no los dejaran morir.

Pocos minutos después llegaron varias unidades del Cuerpo de Bomberos a rescatarlos.

En unos 15 minutos los bomberos rescataron primero a Ricardo Martínez, quien quedó menos soterrado.

Para rescatar a Óscar Omar Cerrato, los apagafuegos estuvieron luchando más de media hora porque de la cintura hacia abajo quedó completamente enterrado.

Lo que dificultó más el rescate de Cerrato es que sus piernas quedaron presionadas bajo una gran cantidad de tierra.

Al final los bomberos, con la ayuda de palas, piochas y otras herramientas, lograron liberar las piernas del fontanero.

Después de sacar por completo el cuerpo de Cerrato, los paramédicos del sistema de emergencia 911 y los bomberos lo examinaron. Al constatar que no tenía fracturas lo sacaron en peso y después lo subieron a una camilla en la que lo trasladaron a la ambulancia que lo llevó a él y su compañero Ricardo Martínez a un centro asistencial.

Cuando era llevado en la camilla, Cerrato manifestó: “Estábamos trabajando y el barranco nos cayó encima porque estaba lloviendo, pero gracias a Dios salimos bien. Nosotros no miramos la tierra, sino que solo sentimos que nos cayó”.

Relató que en los momentos que estaba soterrado “le pedimos al Señor que nos salvara y por misericordia de Dios salimos vivos”.

“Yo confié en Dios porque soy evangélico para la gloria de Cristo”, expresó Cerrato.

Por su parte, Ricardo Martínez relató que “estábamos adentro de la zanja escarbando y nos cayó el paredón encima y yo quedé enterrado, pero gracias Dios estoy vivo”.

Martínez indicó que se encontraban haciendo las zanjas para instalar el sistema de aguas lluvias del edificio del condominio que están construyendo en ese lugar.