Más noticias

Hoy trasladan a 500 reclusos a otras cárceles de Honduras

Las seis décadas de temor de los sampedranos terminarán con el cierre del presidio desde el que se planificaban asesinatos y extorsiones.

La operación de traslados terminará esta semana con el cierre definitivo del penal.
La operación de traslados terminará esta semana con el cierre definitivo del penal.

San Pedro Sula, Honduras.

Con el traslado de 500 reos continúa hoy la operación del cierre definitivo del centro penal de San Pedro Sula.

Las Policía Militar y la Preventiva, Fuerza Nacional Antiextorsión y unidades de inteligencia, que ya han identificado a cada uno de los reos, los reubicarán las diferentes cárceles del país.

Los convoyes custodiados por militares y policías saldrán desde tempranas horas de la mañana de San Pedro Sula con rumbo a los penales que han sido destinados por las autoridades.

Esta es la última semana de traslados de reclusos, y el objetivo de las autoridades es culminar el viernes 13 para dejar vacío el penal que funcionó por más de seis décadas.

El centro penal de San Pedro Sula, construido entre 1950 y 1951 sin ningún diseño, llegó a albergar hasta 3,000 reos que se acomodaron en áreas creadas poco a poco mientras crecía la población.

Dentro del penal funcionaba una pequeña maquila, talleres de tejer hamacas, así como de elaboración de adornos de madera y pulperías de los mismos presos que buscaron una forma de invertir su tiempo y ganar dinero para sus familias.

Otros de los reos se dedicaron a cometer actos ilícitos, como asesinatos y extorsiones que eran ordenados desde el interior del reclusorio.

Es por ello que el 15 de marzo de 2017 755 miembros de las pandillas 18 y la MS-13 fueron trasladados a las cárceles de máxima seguridad de El Pozo y La Tolva.

Con esos trasladados, la población sampedrana fue testigo de una baja en la incidencia de crímenes, así como de las más grandes extorsiones que eran recogidas en los negocios y que llegaban a manos de los cabecillas de esas organizaciones criminales.

Después de dejar vacías las áreas que ocupaban los más temidos pandilleros, las autoridades encontraron alrededor de tres millones de lempiras que tenían escondidos, así como armas de alto poder, dentro del presidio.

Los traslados continuaron en mayo con la reubicación de mujeres que pertenecían a los grupos de antisociales. El 18 de septiembre, otros 511 reclusos del penal de San Pedro Sula fueron trasladados a diferentes cárceles de Honduras.

Actualmente hay alrededor de 1,400 presos que están en el penal, de los cuales 500 serán trasladados este día y los demás el viernes 13.

Las décadas de temor llegan a su fin para los vecinos de Cabañas y los sampedranos.