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Cómo saber si eres buena en la cama

Muchas veces nos quejamos de las actitudes de los hombres al tener sexo: que el rendimiento, que la rapidez, que la falta de juegos previos…

1

nunca tomás la iniciativa



A los hombres les gustan las mujeres que toman el control. Si querés dejarlo feliz, no le dejes todo el trabajo a él y, de vez en cuando, agarrá las riendas de la situación: besalo cuando menos lo espera, sacale la ropa, dalo vuelta y practicá la posición de “mujer arriba”. Pero… ¡cuidado! Muchas veces también quieren ser ellos los que mandan. Así que tomá la iniciativa, pero también dejalo a él.

2

todo te da vergüenza



¿Sos de las que se inhiben cuando las ven desnudas? En pleno acto, estás pensando en la celulitis, los rollitos, los libras de más... Y siempre preferís tener sexo con la luz apagada. Si es así, tenemos una mala noticia: estas inhibiciones te convierten en una amante para el olvido. ¡Dejá de taparte! La clave es tenerte confianza, y demostrárselo. Empezá sola en tu casa: caminá sin ropa, mirate en el espejo, tocate o leé alguna novela erótica. Cuando pierdas la vergüenza, ambos disfrutarán más del sexo.

3

no decís lo que te gusta



A tu chavo e encanta saber qué cosas te excitan, dónde te gusta que te toque y cómo preferís que te bese. Si no lo sabés, o no sabés guiarlo, es posible que él se sienta frustrado. Para conocerte mejor, te recomendamos que te autoestimules y empieces a disfrutar solita. Una vez que sepas lo que te genera placer, empezá a guiarlo. Si no te animás, no es necesario que uses palabras: una buena opción es dirigir su mano con la tuya.

4

nunca probás cosas nuevas



Todo hombre valora a una mujer que se esfuerza por evitar lo rutinario. ¡Nada peor que estar con alguien que siempre hace lo mismo, a la misma hora, de la misma manera! El entusiasmo y las ganas de innovar son claves para subir al podio de las buenas amantes. Para lograrlo, cambiá los días, los horarios y los lugares donde tienen relaciones. Innová en las posiciones sexuales. Usá lencería hot, cosmética erótica (como aceites y lubricantes) y, por qué no, animate a sorprenderlo con algún juguete sexual.

5

te quedás callada



No hace falta despertar a los vecinos ni parecer una actriz porno, pero un par de gemidos y alguna palabra subida de tono nunca están de más. Dejá que tu placer se exprese. Decile cosas, mostrale cuánto gozás a su lado. Piropealo, él quiere saber que tiene algo especial que te erotiza. Hablale sucio: amará escuchar lo que te sucede durante el sexo. Hay frases que, dichas en el momento preciso, lo harán arder de pasión.

Fuente: Veintitantos.com