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Cuidado “pegue”

Ante el vicio de pedir está la virtud de no dar, es la sabiduría popular que se pronuncia sobre aquellas personas que se aferran a un clavo “ardiendo” cuando se le siguen sus andanzas al margen o en contra de la ley, y en esas circunstancias todos son “derechos”, aunque hayan sido violadores de deberes básicos con graves perjuicios para la población. Los desastres están todavía ahí, las víctimas identificadas plenamente, y pese a que es un derecho el reconocimiento de la inocencia hasta que se pruebe lo contrario, en el caso del Instituto Hondureño de Seguridad las pruebas se han transformado en tragedia para víctimas mortales y en grave daño para derechohabientes, a los que se les restringe la atención y las medicinas, y para los empleados, cuyas bajas no tienen sustitutos y enfrentan años de grave y continuada crisis.

Ahora resulta que en una institución autónoma, con administración independiente y con recursos provenientes directamente de las cuotas patronales y del trabajador, nada del presupuesto nacional, pese a la responsabilidad del Estado en la salud de todos los hondureños y el compromiso de una deuda histórica, los ejecutivos adquieren el título de funcionario por el origen político de su nombramiento, no por las responsabilidades ante los dueños del Seguro, los aportantes.

Pero, en fin, la fuerza se hace por si “pega”, en este caso con el respaldo de la Ley Orgánica del Presupuesto General de la República, de cuyos recursos no se deriva nada hacia el IHSS. El polémico agujero abierto para no llegar a lo penal sin el visto bueno del Tribunal Superior de Cuentas nos recuerda el viejo galimatías de forma y fondo a través de lo cual se eludían responsabilidades y desaparecían cargos que engrosaban los archivos, entonces de papel deteriorado por las tormentas que nunca faltaban.

Lo del Seguro ha sido y sigue siendo muy grave, va mucho más allá de la corrupción y, según se van formando las figuras jurídicas para actuar con las leyes, la apreciación popular, más sabia que los códigos, lo califica claramente de saqueo organizado, por ello en cuanto se conoció la reforma a la Ley del Presupuesto, la mirada, adivinando otra exclusiva dedicatoria, se dirigió a los procesos del IHSS, a los que se hallan capturados y a los que aún se encuentran prófugos.

Desde el Congreso, la explicación es clara, solo para diputados de los últimos doce años, pero ya se ha presentado un recurso y cuidado “pegue”...