Más noticias

La junta directiva del Congreso Nacional

Se ha empezado a especular sobre la integración de la nueva junta directiva del Congreso Nacional de la República, unos hablan de una mayoría mecánica, y otros aspiran a que su presidencia debería recaer en uno de los diputados perteneciente a un partido de oposición. Ambas posiciones serían radicales y se opondrían al espíritu del diálogo nacional propuesto por el Presidente de la república que nos debe conducir según su texto, a una integración y reconciliación nacional como una nueva forma de gobernar en Honduras.

Esta modalidad, tal como el Ejecutivo lo prevé al proponer el diálogo nacional, constituye un nuevo modo de gestión de los asuntos públicos, fundamentado en la participación ciudadana en todos sus niveles, que tendría como finalidad principal el logro de nuestros más caros propósitos relacionados con el desarrollo económico, social e institucional del país y la inclusión ciudadana en todos sus aspectos, lo cual sugiere un equilibrio entre el Estado hondureño, las instituciones políticas, y la sociedad civil que exige importantes cesiones hacia arriba y hacia abajo en la integración del aparato estatal y gubernamental. Que no debe obedecer a una simple subordinación jerárquica, sino a una integración real en el manejo de la cosa pública como medio para lograr nuestros más caros anhelos de paz, y el progreso de la nación.

La importancia del Poder Legislativo y sus atribuciones están consignadas en la Constitución de la república, no solamente es hacedor de las leyes, sino que le compete también entre otras atribuciones, elegir a los próximos magistrados de la Corte Suprema, del Fiscal General, interpelar a los secretarios de Estado y a otros altos funcionarios, aprobar el presupuesto de la nación, y el desempeño de otras funciones no menos importantes para la vida cívica e institucional de Honduras. De ahí la enorme importancia para que este tema no se politice, y que la integración de su directiva en propiedad se constituya entre los diputados más votados, y conspicuos.

Una de las principales características de una democracia y de un gobierno representativo es su asociación con las ideas de libertad, participación, soberanía, justicia e inclusión, que será la meta del gran diálogo nacional que deberá garantizar la igualdad de oportunidades y beneficios para todos los ciudadanos, sin excepción alguna.

Por supuesto que también como parte de nuestra democracia, podrán darse las alianzas entre todas las bancadas y formar coaliciones, lo importante será en todo caso no tener un Congreso disperso, no queremos más convulsiones políticas como las ocurridas recientemente. Este será el gran reto que le espera al legislativo y al futuro gobierno, eligiendo al nuevo presidente del legislativo y demás miembros de la directiva entre los diputados que sean poseedores de una verdadera visión de país.