Más noticias

Carta de presentación

La economía es uno de los sectores en los que se multiplican las variables a considerar al momento de aplicarle un adjetivo, interpretar porcentajes o realizar comparaciones con situaciones similares. Las proyecciones de los organismos internacionales son un fiel reflejo de ello, de manera que las conclusiones en el ámbito nacional pueden variar muchas veces desde la óptica política del observador; sin embargo, los números están ahí y proyectan mayor credibilidad si la fuente es de autoridad reconocida.

Para nuestro país, las noticias sobre el comportamiento de la economía y sus previsiones a corto plazo, por factores internos y externos, son favorables. Primero fue la calificación sobre la valoración del comportamiento de riesgo de S&P Global Ratings, una de las tres compañías internacionales más grandes que elabora y publica informes financieros para dar paso a la calificación de la solvencia y estabilidad, garantías en los créditos para una beneficiosa inversión. Posteriormente, el Banco Central, en su último análisis, eleva el crecimiento económico en este año entre un 3.7% y un 4.1%, por el dinamismo interno, por las condiciones positivas de la economía mundial y las perspectivas en los mercados emergentes.

Más recientemente, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) mantiene las proyecciones nacionales (3.7%) en su estudio económico de 2017, por un mayor dinamismo en la economía norteamericana, aumento en la inversión pública, alza en los productos del campo y, en el caso concreto de Honduras, el respaldo de las remesas y la baja en los precios del petróleo, contribuyendo estos dos factores a aliviar, aunque no a equilibrar, la balanza comercial.

La coyuntura externa favorable habrá de acompañarse a una cada vez más sólida estructura productiva y de servicio que empuje la tendencia alcista. Las cifras y porcentajes positivos, superiores al promedio centroamericano, se sostienen en tres factores, aparte de las remesas nos referimos a la construcción, infraestructura, atracción de inversión y empleadora masiva de mano de obra menos calificada, la agroindustria y el turismo. A ello habrá que sumar la industria maquiladora, creadora masiva de oportunidades de empleo.

El análisis de la situación que empuja al optimismo, pero exige el reconocimiento de la fórmula mágica, no muy del agrado de los políticos y demagogos: incrementar los ingresos y reducir los gastos, pues para el país es como para una familia, las deudas, la morosidad y la habitual ayuda internacional no son carta de presentación.