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Putin saborea el Mundial

A pocas horas de que arranque el Mundial de fútbol en el estadio Luzhniki de Moscú, el presidente ruso, Vladimir Putin, vive su momento más dulce como anfitrión de un evento global con el que espera deslumbrar al mundo.

“Saludo a los aficionados al fútbol y a las mejores selecciones del planeta; a los que ya han llegado a Rusia y a los que todavía se preparan para participar en el gran acontecimiento internacional que es el Mundial de la Fifa”, afirmó Putin en un video con el que dio la bienvenida este fin de semana a jugadores y aficionados. “Hemos hecho todo para que nuestros invitados -deportistas, especialistas y por supuesto aficionados- se sientan en Rusia como en casa. Hemos abierto al mundo nuestro país y nuestros corazones”, continuó Putin en su mensaje mundialista.

Ni las tensiones con Occidente, que desde 2014 -a raíz de la crisis ucraniana y la anexión de Crimea- han ido en aumento, ni los llamamientos al boicot de la Copa del Mundo han hecho mella en el terreno deportivo, pues hasta la selección inglesa acude a competir a pesar del envenenamiento del exespía ruso Serguéi Skripal en el Reino Unido, del que Londres culpa a Rusia. Nada parece haber logrado empañar este momento mágico para el jefe del Kremlin, a pesar de que los líderes occidentales no estarán en la ceremonia de inauguración este jueves 14.

Rusia ha tirado la casa por la ventana y ha invertido 14,000 millones de dólares -cerca del 1 por ciento del PIB- en los últimos cinco años, una cifra superior en unos 3,000 millones al último presupuesto oficial, según el ex viceprimer ministro Arkadi Dvorkovich.

De ellos, unos 6,000 millones de dólares han ido a infraestructuras de transporte y 3,400 millones a la construcción de los estadios, entre las principales partidas. (Corresponsal de EFE)