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Dipusalarios

En este paisaje ya nada asusta, ya nada de lo que pueda hacer la clase gobernante impresiona. Sin embargo, es de observar y señalar la falta de vergüenza de los diputados al Congreso Nacional, quienes sin ningún tipo de empacho se han recetado un aumento de nada mas y nada menos de cincuenta mil lempiras mensuales.

La ecuación es sencilla: cuando se tiene un trabajo y no se está de acuerdo con las condiciones del mismo se solicita al patrono una mejora o en su caso se renuncia. En este caso los “padres de la patria” no han preguntado a su patrono el pueblo sobre dicho aumento escandaloso, sino que de por sí se aumentaron el salario.

Si tanto requieren ese aumento debiese ser proporcional a las horas trabajadas, no olvidemos que el Congreso Nacional solo se reúne por unas cuantas horas de martes a jueves de cada semana, y de paso muchos de los diputados se convierten en auténticos cometas que se aparecen solo de vez en cuando, esto sin mencionar aquellos que jamás han pedido la palabra para al menos decir “hola”, mucho menos proyectar una ley insigne para el desarrollo del país.

De tal manera que un aumento de semejante proporción no es justo ni merecido para la mayoría de los diputados cuando millones de hondureños viven en niveles escandalosos de pobreza y falta de oportunidades para una vida digna. Los recursos del estado deben ser utilizados con sabiduría y por ende siempre destinados a aquello que engrandece la nación y no a lo que ensancha el bolsillo de los empleados del pueblo.

Con honrosas y muy pocas excepciones, la mayoría de los diputados al Congreso Nacional solo llegan a la cámara legislativa con el propósito de recuperar la “inversión” de su campaña, lo cual consiguen con creces a través del amaño, tráfico de influencias y la corrupción.

Este es un tema que no debe esconderse ni pasar inadvertido sino más bien discutido en la gran cámara de la sociedad hondureña, al fin y al cabo los diputados al Congreso Nacional se deben a quienes los eligieron y no a los intereses particulares de sus cuentas bancarias.