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Inmufest, de otro mundo

La segunda edición del Festival Internacional de la Música que celebró San Pedro Sula ha posicionado a esta ciudad como un referente musical y cultural para Honduras. Es un espacio de arte donde se ha conjugado el cielo con la tierra, el arte y la cultura en las más vívidas experiencias de músicos y cantantes que le dan gloria a Honduras.

Es un esfuerzo de personas con visión que han sido capaces de entrever el futuro de Honduras a través del arte, que ven en las experiencias de otras latitudes cómo la música ha sido capaz de cambiar el rostro de otras ciudades y, con ello, insuflar esperanza en toda una nación, y eso es lo que está logrando el Inmufest en su segunda edición de la mano del maestro óscar Barahona. Todo este esfuerzo llega en un momento en que el país respira cambios y se proyecta en transformar la mentalidad del hondureño y así cambiar el futuro.

Porque si bien es cierto que el arte cambia naciones, no menos es que ese arte también surge, también se impulsa y se expone cuando los países cambian, cuando la violencia se transforma en convivencia y orden, cuando se vuelven los ojos al arte y las más nobles expresiones del ser humano. Un diez para la Municipalidad sampedrana por el apoyo al arte, al Inmufest.

La conjunción de esfuerzos públicos y privados ha hecho posible el Inmufest; la apuesta de la Municipalidad de San Pedro Sula por el arte está rindiendo sus frutos. No solo se trata de pavimentar calles y construir puentes, se debe apostar por lo más sublime, por lo más trascendental, por el arte, por la música, y qué bueno que la alcaldía así lo ha entendido, ojalá que ese apoyo perdure por mucho y que las tardes de marimba que alegran las tardes de la ciudad y el aporte al arte musical sean proyectos de ciudad y no políticos. Los espacios de convivencia y de paz que se están generando solo auguran lo mejor para la ciudad.

La plaza del parque central ha sido testigo de un espectáculo musical de otro mundo, el espacio común que la delincuencia le ha robado a los sampedranos, por un rato fue cedido al arte y la convivencia. Fue inspirador ver aquel ambiente de convivencia y paz, enlazado por el arte, donde un vendedor callejero cuyo paladar gusta tal vez por primera vez un banquete tan exquisito puede sentarse a la par de una actriz de gran trayectoria en la cultura teatral de la ciudad, es fantástico. Todo este ambiente solo lo puede propiciar el arte y de una forma muy particular la música, la buena música, como la del Inmufest.

Esas noches de arte que ofreció el Inmufest puso a soñar a los sampedranos, esas expresiones artísticas ponen a esta ciudad al nivel de grandes plazas culturales de América, siendo capaces de exportar todo el talento que Honduras tiene y que hoy se muestra al país y al mundo a través de la música. No hay duda de que el Inmufest con una buena estrategia comunicacional se puede convertir en el referente cultural por excelencia para Honduras y uno de los mejores productos de nuestra marca país.