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Donald Trump y el liderazgo demócrata, un matrimonio de conveniencia

1. Donald Trump, el controversial presidente número 45 de EUA<br/><br/>El millonario y controversial republicano Donald Trump asumió el 20 de enero en la Casa Blanca como sucesor de Barack Obama tras vencer a su contrincante Hillary Clinton en las elecciones del 8 de noviembre de 2016.  Trump fue nombrado como el presidente número 45 de Estados Unidos. Su juramento ante el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, tuvo lugar en las escaleras del Capitolio, en Washington.<br/><br/>El presidente estadonidense tiene el afán de acabar con la inmigración ilegal en la frontera con México, y su deseo es contratar a cinco mil agentes adicionales para la Patrulla Fronteriza.<br/>Por tal razón su administración ha decidido tomar medidas millonarias y recién otorgó un millonario contrato de 297 millones de dólares a una empresa privada para ayudar a reclutar y contratar a los nuevos agentes. <br/>Durante su primer año como presidente deportó 177,000 menos inmigrantes que Barack Obama en 2009, su primer año en la Casa Blanca, según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos​ (CBP).<br/>El mandatario de Estados Unidos hizo el reconocimiento oficial de su Gobierno de la ciudad de Jerusalén como capital del Estado de Israel. <br/>“Es hora de reconocer oficialmente a Jerusalén como la capital de Israel”, dijo Trump.<br/>En una comparecencia en la Casa Blanca, el mandatario también confirmó la decisión de trasladar la embajada de su país desde Tel Aviv a Jerusalén. <br/>“El mundo quiere paz, no muerte”, tuiteó el presidente estadounidense, tras las nuevas sanciones aprobadas por unanimidad por el Consejo de Seguridad de la ONU contra Corea del Norte. <br/><br/>“El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas votó 15-0 a favor de nuevas sanciones contra Corea del Norte. <br/>Finalmente, la ambiciosa reforma fiscal, que incluye notables recortes de impuestos para empresas y trabajadores, es considerada el gran triunfo legislativo de su primer año de mandato. <br/>En un acto en la Casa Blanca, antes de partir para sus vacaciones navideñas en Florida, el mandatario selló la propuesta legislativa aprobada esta semana en el Congreso con el respaldo de la mayoría republicana en la Cámara y en el Senado, después de semanas de intensas negociaciones. Además ratificó la norma antes de partir de vacaciones para cumplir con su promesa de rubricarla antes de las navidades, como dijo a finales de verano.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el liderazgo demócrata del Congreso se unieron esta semana en un matrimonio de conveniencia que permite al mandatario presumir de su arte para negociar y ofrece a los demócratas la posibilidad de ganar influencia política.

La unión ha sido descrita como rayo de esperanzae por el líder de la minoría en el Senado de EEUU, Chuck Schumer, el demócrata con mayor poder en Washington.

Schumer y la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, llegaron a un acuerdo con Trump para subir el techo de deuda hasta diciembre y garantizar la aprobación de un paquete de asistencia de 15.250 millones de dólares para las víctimas del huracán Harvey.

En la práctica, el acuerdo evitó un fatídico cierre de Gobierno como el de 2013 y previno la pérdida de miles de dólares, así como el posible deterioro de la calificación crediticia de Estados Unidos.

e_SDLqTrump quiere victorias políticas. Debido a sus débiles índices de aprobación, necesita mostrar que está haciendo algo. Al hacer un trato con el liderazgo demócrata, puede reclamar crédito sobre ese acuerdoe_SDRq, argumentó en unas declaraciones a Efe Anthony Corrado, profesor de Política del Colby College de Maine.

Lo cierto es que los índices de aprobación de Trump, autor del libro e_SDLqEl arte de la negociacióne_SDRq, han caído diez puntos desde que tomó posesión el 20 de enero y actualmente se sitúan en un 36 %, según el último sondeo de la consultora Gallup.

Sin embargo, Trump no solo quería mostrar su capacidad para hacer los e_SDLqmejores tratos de la Historiae_SDRq, como prometió durante la campaña presidencial.

También quería presionar a los líderes republicanos del Congreso, con los que mantiene una tensa relación por sus constantes derrotas legislativas.

En concreto, el fracaso para tumbar y sustituir la ley de salud conocida como Obamacare, una de las principales promesas de campaña del mandatario, es lo que ha empeorado considerablemente las relaciones entre Trump y el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.

Por otro lado, el gobernante no perdona que el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, renegara de él durante la campaña.

Al respecto, el profesor de Política de la Universidad de Iowa, Steffen Schmidt, cree que Trump está presionando a los líderes de su propio partido para arrancarles e_SDLqconcesionese_SDRq y lograr que el Congreso apruebe algunas de sus prioridades, como la reforma fiscal.

e_SDLqTrump es un ser maquiavélico y muy inteligente. Ha puesto a los demócratas contra los republicanos con la esperanza de conseguir algún éxito legislativo, que luego podrá atribuir a su propio liderazgoe_SDRq, analizó Schmidt en declaraciones a Efe.

Facilita el acuerdo que Donald Trump carece de límites ideológicos y, por tanto, no le importa cambiar de idea o de bando si el negocio es bueno.

También ayuda que, aunque han intercambiado constantes ataques, Trump y Schumer tienen unos orígenes similares: sus familias hicieron negocios inmobiliarios en el barrio neoyorquino de Brooklyn y los dos nacieron en Nueva York, por lo que son e_SDLqbastante directose_SDRq y se entienden al hablar, según ha reconocido el propio Schumer.

Aún es muy pronto para considerar las consecuencias de este matrimonio de conveniencia, pero para el liderazgo demócrata, sin duda, ha sido una gran victoria.

Los demócratas habían tenido dificultades para recuperarse de la derrota electoral de noviembre y articular un mensaje efectivo contra Trump.

Durante meses, se dedicaron a recaudar fondos y a arremeter contra el mandatario desde ruedas de prensa y comunicados, pero sin una estrategia definida.

Ahora, han pasado de ocupar un lugar marginal en la escena política a protagonizarla, lo que les abre la posibilidad de aprobar algunas de sus iniciativas en el Congreso.

Uno de los proyectos que los demócratas quieren aprobar este mismo mes es una ley para regularizar la situación de 800.000 jóvenes indocumentados, conocidos como e_SDLqsoñadorese_SDRq (dreamers) y que habían logrado frenar su deportación gracias a un plan migratorio conocido como DACA.

Ese programa, proclamado en 2012 por el entonces presidente Barack Obama, fue suspendido esta semana por Trump, quien a su vez dio al Congreso seis meses para aprobar una ley migratoria.

No obstante, la predilección de Trump por el caos hace difícil predecir si cambiará de opinión con DACA o si decidirá articular una sólida relación con los demócratas.

El liderazgo demócrata, por su parte, tiene la oportunidad de obtener grandes beneficios, pues, a pesar de encontrarse en minoría en las dos cámaras, puede aumentar su poder en el Congreso si Trump decide trabajar con ellos.

Y si no, siempre pueden echarle la culpa al mandatario por boicotear el proceso democrático y dar la espalda al pueblo estadounidense.