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El mundo continuará en el sentido contrario

El pasado 5 de noviembre, tuvo lugar en Lima, Perú, la XXVIII Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés). Reunió a 21 países que representan el 49% del comercio mundial, entre los que se encuentran los Estados Unidos, China, Rusia, Japón, Corea del Sur y Taiwán, así como economías emergentes.

En 2011, el presidente Barack Obama estableció a Asia como el pivote de la política exterior estadounidense, ya que el centro de gravedad económico y geopolítico se había desplazado a esa región por causa de China. Pero la situación en Medio Oriente no le permitió desarrollar totalmente ese enfoque.

El presidente electo, Donald Trump, ha anunciado medidas proteccionistas que generaron discursos en oposición durante la Cumbre. El anfitrión, el presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski, sostuvo “El proteccionismo está resurgiendo, no solo en Estados Unidos, y debe ser derrotado”.

Su posición fue contundente al asegurar: “Si Estados Unidos no quiere el TPP nosotros vamos a buscar un acuerdo Asia-Pacifico sin él que incluya a China y también a Rusia”. El TPP (Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica), había sido promovido por Estados Unidos.

El presidente chino, Xi Jinping declaró: “Nosotros no nos cerraremos, vamos a abrirnos más. Vamos a abrir más campo de juego parejo para las empresas chinas y extranjeras. Las empresas internacionales podrán compartir el crecimiento de China y sus oportunidades”.

Xi Jinping promueve su propio acuerdo de libre comercio, llamado Área de Libre Comercio de Asia y Pacífico (FTAAP), que incluiría a 16 países, sin los Estados Unidos, con el cual según sus afirmaciones va a “agrandar el pastel y repartirlo mejor”.

La Cumbre dejó claro que en este momento hay dos corrientes opuestas. Por un lado, están los países asiáticos y la mayoría de los latinoamericanos, que están apostando por aumentar el libre comercio en el mundo.

Por el otro lado, estaría Estados Unidos, a partir que asuma posesión el recién electo presidente Trump, y Europa, que después del “Brexit” y otros movimientos en distintos países, tienen dudas sobre los beneficios del libre comercio.

En Lima, el presidente electo Trump estuvo ausente y el presidente Obama manejó un bajo perfil, pero aprovechó una charla en una universidad para tratar de transmitir calma: “Es importante que le den una oportunidad a Trump. Una cosa es la campaña, otra cosa es gobernar”

Y agregó: “Existirán tensiones sobre todo en relación al comercio. Trump defendió reestudiar todas las políticas comerciales. Pero cuando vean cómo está funcionando, verán que es bueno para Estados Unidos. No asuman lo peor. Esperen”.

Si Estados Unidos decide cerrarse al comercio, parece que el mundo continuará en el sentido contrario.

*Máster en Relaciones Internacionales y en Estudios Asiáticos