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Un libanés lleva más de un mes varado en aeropuerto de Ecuador

El libanés, que no ha pedido protección ni asilo de acuerdo a una fuente de la cancillería, requiere de un salvoconducto de las autoridades de su país para salir de Ecuador.

El aeropuerto Adolfo Suárez en Madrid permanece contínuamente abarrotado de pasajeros. Foto. Efe<br/>
El aeropuerto Adolfo Suárez en Madrid permanece contínuamente abarrotado de pasajeros. Foto. Efe

Quito, Ecuador

Un libanés que fuera devuelto a Ecuador tras perder su pasaporte en España permanece varado desde hace más de un mes en la sala de embarque del aeropuerto de Guayaquil (suroeste), se conoció el lunes.

Nizam Hussein Shalak, de 56 años y quien no habla español, lleva 42 días "viviendo" en la terminal internacional José Joaquín de Olmedo, indicó el diario ecuatoriano El Universo.

El libanés, que no ha pedido protección ni asilo de acuerdo a una fuente de la cancillería, requiere de un salvoconducto de las autoridades de su país para salir de Ecuador.

"El único órgano legal para emitirle un documento de viaje es el consulado de Líbano en Bogotá, que no ha respondido a las varias insistencias para que lo hagan", expresó la fuente de la cancillería a la AFP.

"No tenemos ningún comentario sobre el tema", dijo a su vez una mujer del consulado libanés en Quito consultada por teléfono por la AFP que se identificó como "funcionaria".

Caso similar

La situación de este extranjero se asemeja a la de un refugiado iraní que vivió en el aeropuerto de París entre 1988 y 2006 y fue retratada en la película "La Terminal" protagonizada por Tom Hanks, señaló El Universo.

El hombre visitó el puerto guayaquileño hace dos meses y de regreso a su país hizo escalas en Lima y Barcelona, donde quedó retenido al extraviar su pasaporte, además de tarjetas de crédito.

Permaneció en el aeropuerto de Barcelona durante diez días y en el de Lima otros once hasta que fuera devuelto al de Guayaquil, donde debió improvisar una cama sobre asientos de la sala de embarque internacional.

"Come con los cupones que de vez en cuando le entrega la aerolínea que está a cargo de él. Y se ducha, según él, cada tres o cuatro días, cuando lo llevan a un baño que existe en otra parte de la terminal aérea", anotó el periódico.