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Ivy Angerman, la niña alérgica al agua

Una menor estadounidense alérgica al agua no puede bañarse y tampoco llorar porque sus propias lágrimas la lastiman.

Cada ataque de Ivy dura entre 15 minutos y una hora. Foto: GoFundMe.
Cada ataque de Ivy dura entre 15 minutos y una hora. Foto: GoFundMe.

Minnesota, Estados Unidos.

Una niña de apenas 18 meses en Hastings, Minnesota, padece una extraña enfermedad que no le permite bañarse, sudar, nadar o llorar.

Se trata de Ivy Angerman, una menor diagnosticada con el síndrome de urticaria acuagénica, una enfermedad que se desarrolla en pocos casos y que afecta a los pacientes cuando el agua toma contacto con la piel, cualquiera sea su forma o temperatura.

Los padres de Ivy, Brittany y Daniel, notaron que luego de bañar a su pequeña ella de inmediato desarrollaba una picazón y alergia en todo el cuerpo, pero pensaron que era el jabón o shampoo que dañaban la piel de su hija.

A pesar de que los Angerman cambiaron todos los productos higiénicos e incluso optaron por bañarla en otras casas pensando que era el agua de su vivienda lo que la afectaba, el fenómeno no se detuvo.

En octubre del año pasado, Brittany y Daniel decidieron llevar a Ivy al doctor y fue hasta entonces cuando se dieron cuenta que su hija padecía una extraña enfermedad.

La piel de Ivy no puede soportar más de 15 segundos en contacto con el agua y cada ataque tiene una duración de entre 15 minutos y una hora. Una eternidad para tolerar.

Los doctores le recetaron tomar antihistamínicos dos veces al día para moderar el tiempo de duración de los ataques, pero su efecto no es inmediato y Ivy se está volviendo inmune a ellos.

Sus lágrimas, el sudor, bañarse, nadar en una piscina e incluso una leve llovizna representa un peligro para Ivy y su frágil y sensible piel.

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Para minimizar el dolor de la pequeña, los padres optaron por bañarla sólo dos veces a la semana y de manera fugaz.

El mayor temor de los padres de Ivy es que en algún momento la niña desarrolle la alergia internamente y que ni siquiera pueda beber agua. Ambos están preocupados por el futuro de su hija.

Hasta ahora ningún especialista ha encontrado el medicamento adecuado para Ivy, ya que es un caso muy poco común.