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Gina Haspel, la polémica ex espía que Trump nominó para dirigir la CIA

Haspel está acusada de haber dirigido un programa secreto de torturas cuando se desempeñaba como espía para la CIA.

Gina Haspel fue nominada por Trump para dirigir la CIA, sin embargo, el Senado advierte de su oscuro pasado. //AFP.
Gina Haspel fue nominada por Trump para dirigir la CIA, sin embargo, el Senado advierte de su oscuro pasado. //AFP.

Washington, Estados Unidos.

Gina Haspel, nominada el martes para dirigir la CIA, es la primera mujer designada para ese cargo, pero su participación en operaciones encubiertas señaladas de tortura puede complicar su tarea al frente de una de las agencias de inteligencia más grandes del mundo.

Si es aprobada por el Senado de Estados Unidos como directora de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Haspel reemplazará a Mike Pompeo, a quien el presidente Donald Trump también designó el martes como nuevo jefe de la diplomacia estadounidense tras despedir a Rex Tillerson a través de un mensaje en Twitter.

Haspel, una espía de 61 años muy experimentada en operaciones clandestinas, integra la CIA desde 1985 y fue jefe de puesto en varios lugares del mundo, principalmente en Londres a fines de los años 2000.

Pero su confirmación en el Senado podría ser difícil.

El senador demócrata Ron Wyden ya ha anunciado que se opondrá. "Los antecedentes de la señora Haspel la hacen inadecuada para servir como directora de la CIA", dijo el martes. "Si la señora Haspel busca servir en los más altos niveles de inteligencia de Estados Unidos, el gobierno ya no puede encubrir hechos perturbadores de su pasado".

Haspel fue nombrada en 2013 al frente del Servicio Nacional Clandestino de la CIA, pero fue rápidamente reemplazada tras cuestionamientos sobre su papel en interrogatorios posteriores al 11 de septiembre, que incluyeron métodos considerados como tortura, como el submarino.

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Según medios estadounidenses, Haspel dirigió una prisión secreta en Tailandia donde los detenidos fueron sometidos a prácticas como la simulación de ahogamiento ("submarino") y otros malos tratos.

El Washington Post afirmó que Haspel participó en la destrucción en 2005 de videos comprometedores sobre estas técnicas de "interrogatorio intensivo" aplicadas a varios detenidos, presuntos miembros de la red islamista Al Qaeda.

De confirmarse su nominación, Haspel se enfrentará a un nombre de retos, como las interferencias de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016, que el presidente Trump se niega a admitir.