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Expolicía mata a su mujer con un palo mientras dormía en Nicaragua

La hija de ambos se despertó el domingo y descubrió el cadáver de su madre sobre un charco de sangre.

Vecinos velaban a la mujer en una humilde vivienda de la localidad de Matagalpa.
Vecinos velaban a la mujer en una humilde vivienda de la localidad de Matagalpa. / Foto: La Prensa de Nicaragua.

Managua, Nicaragua.

Alabanzas y palmas se escuchaban en la cuadra donde se ubicaba una humilde vivienda en el barrio Sol de Libertad, de la ciudad de Matagalpa, al norte de Nicaragua. Era la noche del sábado 10 de marzo y la joven Maelin Zeneida Castro (24) celebraba un culto frente a su casa como parte de una campaña de la iglesia evangélica que frecuentaba. Entre los feligreses estaba Leonel López Aráuz (43), su pareja, en un intento por reconciliarse con ella.

La madrugada del domingo 11 de marzo Maelin Castro fue asesinada dentro de su casa. Vecinos y familiares señalan a López Aráuz como el principal sospechoso.

Esmeralda Castro Lira, madre de la víctima, relató que fue su nieta, una niña de 7 años, quien descubrió el cuerpo ensangretando de Maelin Zeneida. La señora presume que el su hija fue asesinada mientras dormía "para que no hiciera bulla". Se cree que fue golpeada en varias ocasiones con un palo de madera.

Maelin Zeneida Castro y Leonel López Aráuz vivieron juntos durante ocho años.

Castro Lira relata que el expolicía maltrataba a la mujer y que ella sufría a su lado. "Siempre le dio maltrato a la chavala. Ahí venía (López Aráuz) de policía cada ocho o 15 días y nunca le traía dinero, ella aguantaba hambre y todo. ¡Ella sufría con ese hombre!", dijo acongojada la señora.

Se conoció que López Arauz prestó servicio policial en el municipio de Rancho Grande y, según Castro Lira, en una ocasión intentó estrangularla en un hospedaje y que la dueña del local llamó a las autoridades pero como el hombre los conocía no le hicieron nada y más bien se fueron "entre risas y plática".

Unos meses antes de la tragedia, la víctima sacó al expolicía de la precaria vivienda en que vivían y él insistía en volver ya que quería "reconciliarse con la madre de su niña". Maelin Castro se negaba y fue esta actitud la que habría despertado la ira del hombre.

Los vecinos sienten la muerte de la muchacha, a quien describieron como apartada, emprendedora, pero también “sentimos rabia, porque ese hombre sigue prófugo", dijo una señora que asistió al velorio de Maelin. Ahora esperan que la justicia haga su parte y capture al responsable.