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Epifanía: la fiesta porla que los rusos desafían aguas congelantes

En la mayor parte del territorio de Rusia el rito, que recuerda el bautismo de Jesús por San Juan Bautista en el río Jordán, comienza alrededor de la medianoche.

El presidente ruso, Vladímir Putin, se baña en las aguas gélidas del lago Seliguer con motivo de la festividad del Bautismo de Cristo que los ortodoxos celebran cada 19 de enero, en Ostashkov, Rusia.
El presidente ruso, Vladímir Putin, se baña en las aguas gélidas del lago Seliguer con motivo de la festividad del Bautismo de Cristo que los ortodoxos celebran cada 19 de enero, en Ostashkov, Rusia.

Rusia.

Centenares de miles de rusos de todas las edades desafiaron este viernes al frío para bañarse en las gélidas aguas de ríos y estanques con motivo de la celebración del Bautismo de Cristo, una de las festividades más importantes de la Iglesia ortodoxa.

“Siempre he querido hacerlo pero no me atrevía, luego me casé, tuve dos hijos y mi cabeza estaba en otro sitio, pero este año me bañaré sin falta”, dijo Milana Nikolaeva, una moscovita de 36 años.

En la mayor parte del territorio de Rusia el rito, que recuerda el bautismo de Jesús por San Juan Bautista en el río Jordán, comienza alrededor de la medianoche, después de que en las iglesias se celebren liturgias y se bendigan las aguas donde se sumergen los fieles.

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Las pilas bautismales se abren en toda Rusia.

En Moscú todo el proceso es retransmitido en directo por Internet gracias a cámaras instaladas por las autoridades, aunque en la web habilitada se mostrarán únicamente planos generales de los lugares donde se celebran los baños para no violar la intimidad de los creyentes. Con ello, se pretende, además, ayudar a la gente a elegir las pozas menos concurridas. Solo en Moscú y su provincia se lanzaron a las frías aguas alrededor de 220,000 personas.

Solo en la capital se habilitaron un total de 59 pilas bautismales, todas ellas acomodadas con vestuarios y puestos de bebidas calientes.

Y si en Moscú -donde cayó una persistente nevada- las temperaturas esta noche no descenderán a más de 10 grados de bajo cero, a los bañistas en Siberia, azotada por una ola de frío extremo, les esperan -50 grados. Sin embargo, esta circunstancia no detuvieron a los fieles, que, según las autoridades, acudirán en masa a darse un chapuzón.

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En sitios donde el frío llega a -60 se suspendió la actividad.

Así, solo en la república de Yakutia, a pesar de las bajas temperaturas que obligaron estos días a suspender las clases en más de un centenar de escuelas, se han colocado 33 pilas bautismales.

En el rito participaron alrededor de 60,000 habitantes de la región.

Esta cifra no dista mucho de los datos de 2017, cuando en la celebración de la Epifanía en Yakutia participaron 65,000 fieles ortodoxos.

Además, este año por primera vez se abrirá una poza en un río de la localidad de Verjoyansk, uno de los dos lugares más fríos del mundo junto a Oimiakón, conocido como el “polo del frío”.

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“Uno de nuestros sacerdotes ya se encuentra allí y nos ha comunicado que la temperatura (en la localidad) es de 53 grados bajo cero”, dijo hoy un portavoz de la Iglesia Ortodoxa Rusa en Yakutia.

Representantes de la Iglesia ortodoxa, al igual que otros años, hicieron un llamamiento a los fieles para tomar las debidas precauciones antes de lanzarse al agua de los ríos y lagos helados.

El padre Bogdán Polevói insistió en unas declaraciones al periódico ruso Komsomólskaya Pravda en que los baños son aptos solo para la gente sin problemas de salud, de lo contrario - advirtió - la manifestación de “heroísmo” puede tener nefastas consecuencias.

De acuerdo con la creencia popular, el agua bendecida tiene propiedades curativas y es capaz de aliviar todos los males.

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