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Putin: una “malévola” amenaza para el mundo

Congresistas estadounidenses advierten sobre las interferencias rusas en los procesos electorales de democracias consolidadas y llaman a una alianza global contra el asalto del presidente ruso.

El mandatario ruso anunció que se presentará a la elección presidencial de marzo de 2018 para optar a un cuarto mandato. Si Putin, quien llegó al poder el año 2000, se mantuviera a la cabeza del país hasta 2024, se convertiría en el dirigente ruso con un mandato más largo después de Stalin.
El mandatario ruso anunció que se presentará a la elección presidencial de marzo de 2018 para optar a un cuarto mandato. Si Putin, quien llegó al poder el año 2000, se mantuviera a la cabeza del país hasta 2024, se convertiría en el dirigente ruso con un mandato más largo después de Stalin.

Vladimir Putin representa una grave amenaza para Estados Unidos y el mundo, mientras Donald Trump se hace de la vista gorda, concluyó un informe publicado la semana pasada por los opositores demócratas de una comisión del Senado estadounidense.

Los congresistas advierten especialmente sobre las interferencias rusas en los procesos electorales de democracias consolidadas de toda Europa, incluida España, Alemania, Holanda o los países bálticos y llamaron a tejer una alianza global para defender la democracia.

Titulado “Los ataques asimétricos de Putin contra la democracia en Rusia y en Europa: implicaciones para la seguridad nacional estadounidense”, el informe documenta la amplitud de las “operaciones de influencia malévola” del Kremlin para incidir en sucesos en otros países, incluyendo la intromisión de Putin en las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos y en otros países occidentales.

Putin pasó 20 años consolidando su poder, enriqueciéndose a sí mismo y a un cercano círculo de adeptos, y desafiando a las democracias europeas y la fundación de la alianza entre Europa y Estados Unidos, indicó el informe.

“El Kremlin de Putin emplea un arsenal asimétrico que incluye invasiones militares, ciberataques, desinformación, apoyo a grupos políticos periféricos y el uso bélico de recursos energéticos, el crimen organizado y la corrupción”, afirmó Cardin.

Un comentario atraviesa el documento: a diferencia de Estados Unidos, las otras democracias objeto de las campañas de desinformación y piratería atribuidas a Moscú, desde Finlandia a España, reaccionaron con firmeza.

“Francia y su nuevo presidente, Emmanuel Macron, (...) jugaron un rol protagonista en Europa para resistir a las intervenciones del Kremlin”, destacaron los senadores.

En caso contrario, según ellos, “el gobierno estadounidense aún no tiene una estrategia coherente, global y coordinada frente a las operaciones de influencia maligna del Kremlin”. La razón: “la falta de liderazgo presidencial” y un “presidente negligente”.

Por ejemplo, un centro antipropaganda del Departamento de Estado, creado por ley del Congreso en 2016, duerme el sueño de los justos.

El informe lista una serie de recomendaciones a la Casa Blanca, incluyendo la creación de un grupo de trabajo entre las agencias de gobierno para contrarrestar las amenazas, fundar organizaciones a favor de las democracias en Europa del Este, expandir sanciones y congelar el “dinero sucio” vinculado a Moscú.

Las injerencias rusas en múltiples ámbitos en países europeos y Estados Unidos han copado los medios en los últimos tiempos y ahora este informe, elaborado por el equipo del senador demócrata Ben Cardin, detalla las intromisiones más destacadas del Kremlin en territorios extranjeros.

El estudio llama al presidente de Estados Unidos y a la Otan a tejer alianzas para liderar un trabajo conjunto contra la actuación de Rusia de forma “más fuerte y más efectiva” para combatir el “asalto a las instituciones y valores democráticos” presuntamente emprendido por el Gobierno de Putin.

El senador Cardin considera que Trump está “desperdiciando una oportunidad” de liderar esa coalición de “defensa colectiva”.

Entre los casos analizados se encuentra el del proceso independentista y la campaña de desinformación empleada con motivo del referéndum ilegal celebrado en Cataluña el pasado 1 de octubre, que supuso “una oportunidad para Moscú para promover un resultado que debilitaría a un gran Estado de la Unión Europea”, según recoge.

La desinformación, los ciberataques, las invasiones militares, los supuestos asesinatos políticos, las amenazas a la seguridad energética o la interferencia electoral son algunos de los métodos empleados por el Gobierno de Putin que menciona la investigación, que apunta al fomento tanto de las posiciones de extrema derecha como de izquierda para “crear confusión”.

Además de las alianzas globales contra las prácticas “corruptas y antidemocráticas” del Kremlin, el informe recomienda a los países europeos que reduzcan su dependencia energética respecto al Kremlin, al considerar que es un elemento que se emplea como contrapeso en las negociaciones políticas y económicas internacionales.

El informe acusa a Trump de ser “negligente” y de haber “ignorado esta amenaza a las democracias de Estados Unidos y Europa”, a pesar de “la creciente intensidad de las operaciones de interferencia del Gobierno ruso”.

La supuesta injerencia rusa en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 y la presunta coordinación entre la campaña de Trump y el Kremlin se encuentran en este momento bajo la investigación del fiscal especial Robert Mueller.

El trabajo publicado es el resultado de múltiples entrevistas realizadas por el equipo del senador a embajadores de diferentes países, oficiales de los gobiernos.