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Invisible, el acoso a las mujeres inmigrantes que limpian casas en EUA

Casos no salen a luz por las pocas protecciones con las que cuentan y por miedo a la deportación

Esta viuda guatemalteca es una de las víctimas de abuso sexual en su trabajo de limpieza. afp
Esta viuda guatemalteca es una de las víctimas de abuso sexual en su trabajo de limpieza. afp

Nueva York, Estados Unidos

Sigue limpiando oficinas por la noche, cuando ya no hay nadie, pero aun así siente miedo. No puede olvidar lo que le ocurrió hace 16 años, cuando su supervisor la violó en una silla reclinable de una de las oficinas que limpiaba en Los Ángeles.

“Me dijo ‘aquí se hace lo que yo digo’”, explicó esta guatemalteca de 47 años que vive ilegalmente en EUA. “Me puse a llorar”. Lo mismo le ocurrió meses después con otro supervisor que la violó en el suelo de una habitación llena de cajas. “’Grita. Aquí no hay nadie’”, le dijo.

La inmigrante, que prefiere no decir su nombre debido a que está sin documentos, es una más de las muchas trabajadoras de la limpieza que cada año sufren abuso o acoso sexual en sus puestos de trabajo y no se atreven a denunciarlo por miedo a perder su empleo o ser deportadas, aseguran activistas y sindicatos.

“Son una presa fácil porque (supervisores, porteros) saben que nueve veces y media de cada diez de estas mujeres no van a decir nada porque tienen mucho que perder, mucho más que otras mujeres francamente, debido a su estatus migratorio y a su miedo a la deportación, especialmente bajo este gobierno”, dijo A lejandra Valles, del sindicato SEIU United Service Workers West, que representa unas 15,000 mujeres, en su mayoría inmigrantes que limpian oficinas.

Hondureña

Etelbina Hauser, una hondureña de 58 años que vive en Seattle, aún recuerda sus primeros trabajos limpiando apartamentos en Nueva York hace más de una década.

Una vez, dijo, el dueño de la casa que limpiaba la esperó desnudo en el baño. Otra vez, en Denver, Colorado, un estadounidense la llamó para que limpiara su casa, y cuando llegó le dijo que en realidad lo que quería era mantener relaciones sexuales.

“Es algo indigno”, dijo la inmigrante que vivió ilegalmente en el país durante sus primeros años de trabajo. “Al llegar no conocemos el idioma, no conocemos las leyes. Pero pasamos por experiencias bastante dramáticas que te dejan huella”.

Hauser ayuda ahora a otras mujeres como líder del programa We Dream in Black de la National Domestic Workers Alliance.

Ola de abusos. Un estudio del 2016 de la Universidad de Berkeley sobre el problema del acoso a trabajadoras de limpieza cita a expertos que calculan que tres cuartas partes de ellas han sufrido acoso sexual de algún tipo.

El año 2017 se vio marcado por una ola de acusaciones de abuso sexual en el mundo del espectáculo y de la política, con congresistas que han dimitido debido a escándalos que se han hecho públicos o actrices que han denunciado ese acoso en las redes sociales. Sin embargo, el asedio a mujeres inmigrantes que limpian casas, hoteles u oficinas no sale a la luz debido a las pocas protecciones con las que las mujeres cuentan y el miedo que tienen a hacerse oír, aseguran sindicatos y asociaciones de trabajadoras.

El riesgo a sufrir abuso sexual es grande entre estas trabajadoras porque suelen limpiar solas una casa, la habitación de un hotel u oficinas por la noche, aseguró Isabel Escobar, una guatemalteca de 59 años que vive en Chicago, limpia casas y forma parte del grupo Arise Chicago.

Otro problema es que trabajan para pequeños subcontratistas, lo que hace más difícil que empresas grandes que adquieren los servicios de éstos se enteren del abuso, dijo Valles.