Las abejas en broche son una opción, aunque también se lucen moscas o libélulas bordadas en trajes.
Las abejas en broche son una opción, aunque también se lucen moscas o libélulas bordadas en trajes.

Los bichos destronan a las flores con elegancia

Los insectos se han convertido en el nuevo símbolo fetiche y son avalados por pasarelas internacionales

MADRID. Los motivos florales han sido destronados como reyes de los estilismos de primavera, un puesto para el que tienen un claro sucesor: los insectos. Bordados o en forma de broches, ya han subido a las pasarelas internacionales y algún que otro photocall, y no tardarán en llegar a la calle.

La tendencia de los coleópteros apareció por primera vez a principios del siglo XX, en los modelos de la diseñadora italiana Elsa Schiaparelli, que incorporó en sus creaciones elementos oníricos propios del surrealismo.

Un siglo después, moscas, abejas, arañas y mariposas han reconquistado las pasarelas, en desfiles como Chanel Dollhouse, la colección de Karl Lagerfeld para la pasada temporada primavera-verano, donde los insectos, brillantes broches de plata y oro, se posaron en los hombros de las modelos; o el de Valentino, que los bordó en sus prendas con colores vibrantes. En la misma semana de la moda, libélulas y demás insectos treparon por las mangas de las chaquetas y los bajos de las faldas de Dior, que dio vida a estos pequeños inquilinos utilizando abalorios y piezas brillantes de formas geométricas.

Así, la calle se ha hecho con una tendencia que ha demostrado no solo ser estética, sino también comunicativa, se puede llevar bordada o estampada en la ropa.