HORA LOCAL: 05:36AM ,17 Oct 2017
11 OCTUBRE , 201711:29PM HONDURAS

Garífunas luchan por mantener sus raíces y lengua en Estados Unidos

En Estados Unidos residen más de 100,000 garinagu de Honduras y tienen varios grupos promejoramiento de sus comunidades.

Nueva York, Estados Unidos.En Estados Unidos residen más de 100,000 garífunas que son originarios de Honduras, quienes abandonaron sus humildes comunidades en el país para ponerse al hombro la responsabilidad de ayudar a sus familias en suelo hondureño.Sin embargo, algo que preocupa a los garífunas hondureños que residen en Estados Unidos es que la “siguiente generación”, o sea, muchos de los descendientes garífunas que están naciendo en aquel país quedan “huérfanos” de la cultura, raíces e incluso la lengua de los garinagu, que es el plural de la palabra garífuna.Un equipo periodístico de LA PRENSA viajó a Estados Unidos y se reunió con varios dirigentes garífunas en ese país, quienes revelaron que han conformado en norteamérica varias organizaciones para preservar las raíces de su etnia y otras promejoramiento de las comunidades de las que son oriundos.Evelyn Arauz, dirigente garífuna en el Bronx, Nueva York, dijo a LA PRENSA que “mis padres me inculcaron siempre mantener las raíces hondureñas, sentirme orgullosa de mis orígenes garífunas. Por eso ahora queremos que nuestros niños crezcan aquí, que sean grandes profesionales, pero siempre con nuestra cultura, la garífuna. Es una herencia que no dejaremos perder”, afirmó la dirigente.El pasado 10 de septiembre cientos de hondureños desfilaron en el Bronx, Nueva York, para conmemorar el Día de la Independencia de Honduras.

A pesar de estar lejos de su país, garífunas hondureños mantienen sus raíces en EUA organizando festivales y conmemorando fiestas nacionales.

Arauz fue la presidenta del desfile, en la que se incluyó a los demás países centroamericanos, pero cuya asistencia fue de un 95% de personas de Honduras.“Los garífunas somos trabajadores, luchadores. Buscamos progresar, educar a nuestros hijos, que sepan de la historia de Estados Unidos, pero también la de Honduras, para que no se pierdan sus raíces y sean personas de bien”, declaró.Aseguró que los “los garífunas aportamos a la sociedad aquí en Estados Unidos así como en Honduras. Vivimos en este país lejano de nuestra tierra, pero no queremos que nos discriminen aquí, porque somos importantes. Cuando hacemos reuniones como festivales o conmemoraciones también damos a conocer que somos una población importante”, dijo Arauz.Para proteger el futuro cultural garífuna varios hondureños han conformado organizaciones en Estados Unidos con el fin de promover el conocimiento y preservación de las costumbres garinagu.Gloria Satuyé se refirió a la labor que realizan para preservar vigente el pasado e historia garífuna.“Nos esforzamos por mantener nuestra propia cultura, lengua y les enseñamos a nuestros jóvenes la historia que nunca deben olvidar. Depende de nosotros mantener viva la esencia garífuna con sus danzas, costumbres y sentir el orgullo de nuestros orígenes”, señaló Satuyé.

Dan un aporte vital a sus comunidades con sus remesas y obras.

DependenciaEn Honduras hay varias comunidades garífunas en las que sus habitantes dependen de las remesas que les envían familiares que emigraron hacia Estados Unidos.El garífuna Santos Hendry Reyes, quien reside en Nueva York, contó que “aquí se trabaja duro, pero como hondureños, lo que se busca es ayudar a nuestras comunidades, a nuestro país, que las familias reciban el apoyo para poder tener lo que necesiten. Sabemos que son miles los que dependen en Honduras de las remesas”, manifestó.Tornabé en Tela, Atlántida; o Travesía y Bajamar, en Puerto Cortés, son solo algunos de las comunidades garinagu, que dependen de las remesas que vienen desde norteamérica.Por su parte, Porfirio Batís, quien tiene 40 años de vivir en Estados Unidos y es miembro del grupo promejoramiento de la comunidad Sangrelaya del municipio de Iriona, Colón, de la cual es originario, reveló que “trabajamos para poder mejorar nuestras comunidades, la tierra donde nacimos. Nos sacrificamos, ahorramos, para poder mandar dinero a nuestras familias y desarrollar las zonas de las que venimos. Ahora estamos lejos, pero no olvidamos de donde somos”.

La comunidad garífuna tiene 220 años de haber llegado al territorio hondureño. Se estima que actualmente hay una población de casi 300,000 en el país.

En Honduras viven casi 300,000 garífunas y muchos dependen de las remesas enviadas por sus parientes desde territorio estadounidense.Según datos de la Organización Fraternal Negra Hondureña (Ofraneh) “las remesas desde Estados Unidos representan el principal ingreso de dinero en la economía de las comunidades garífunas”.Como ha sucedido en los más de 200 años que tienen los garífunas de estar en Honduras, en varias comunidades aún se dedican a la pesca y agricultura, por lo que muchos prefieren aventurarse a perseguir el “sueño americano”.

Organizaciones señalan que “las remesas son el principal ingreso de las comunidades garífunas”.