HORA LOCAL: 05:36AM ,17 Oct 2017
11 OCTUBRE , 201710:00PM ECONOMIA

Industriales replantearán sus procesos ante la era digital

La falta de competitividad en maquinaria se refleja en el déficit comercial.

San Pedro Sula, Honduras.La cuarta revolución industrial, o la era digital, obliga a todas las economías a replantear los procesos de producción, maquinaria y comercialización.Honduras no es la excepción, considerando factores como costos y calidad de energía, acceso tecnológico, combate al comercio ilícito, tramitología gubernamental y financiamiento y créditos para los emprendedores.Ante tal panorama, la Asociación Nacional de Industriales (Andi) celebrará el 8 de noviembre en Tegucigalpa su décimo Congreso Industrial “Produciendo en Honduras”.Para los especialistas a nivel nacional, el tema es oportuno debido a que ha acaparado en días recientes el interés de organismos internacionales.Ayer, en Ciudad de México, concluyó el seminario regional América Latina y Europa ante la disrupción tecnológica, enfocado en las políticas e instituciones para mipymes.

“La falta de competitividad de la industria se refleja en déficit comerciales importantes en maquinaria, equipo, insumos intermedios y bienes de consumo”, apuntó Mario Cimoli, director de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).Lo anterior está reflejado en los reportes de importaciones de materias primas y productos intermedios, Honduras adquirió para la industria más de $2,361.4 millones al cierre del año pasado.“Todavía a nivel de la región presentamos un rezago en competitividad y desarrollo del sector industrial, y por ende del desarrollo tecnológico”, consideró Luis Alberto Guifarro, catedrático de la Unah, a la vez de considerar que la academia no podrá contribuir mucho con la tecnología, al no existir políticas públicas que favorezcan semilleros desde politécnicos o centros vocacionales.Agregó que en Costa Rica la era digital está más avanzada que en Honduras, pero no al grado de Estados Unidos, que en los últimos 27 años se perdieron 670,000 empleos por incorporar robots en procesos de manufactura industrial.