El estadio Olímpico pasó con satisfacción la inspección física en busca de fallas debido al terremoto que sacudió el territorio nacional y el juego eliminatorio del 6 de junio contra El Salvador no será trasladado para Tegucigalpa.
El director ejecutivo de Inmude, Arturo Tuky Bendaña, recibió el informe de parte del Colegio de Ingenieros de Honduras y de Ingeniería Municipal y en el informe se establece que el escenario no sufrió ningún daño y que el juego se puede realizar sin ningún problema.
“El estadio no sufrió ningún daño en cuanto a su cimentación, graderías y columnas, de manera que hay toda garantía para los aficionados. El partido eliminatorio puede realizarse sin ningún inconveniente, tenemos el aval del Colegio de Ingenieros y de Ingeniería Municipal”, dijo.
Sobre la base de la inspección realizada, que consistió en la revisión visual de los principales elementos estructurales y sus conexiones se concluye que el comportamientos de la estructura ante la acción de la carga lateral debido al sismo fue aceptable, pues no se aprecian daños.
El único daño que recibió el estadio a causa del sismo fue el derrumbe de una parte del muro perimetral del complejo y ése no es motivo para que el juego sea trasladado a otra ciudad, manifestó Tuky.
“El muro no tiene relación con el estadio, sino con el complejo. Eso se va a tener que reparar y no es ningún inconveniente”.
Durante la semana, el presidente de la Fenafuth, Rafael Leonardo Callejas, había manifestado que si el estadio sampedrano no presentaba garantías para la afición, el partido se trasladaría para Tegucigalpa.
En el informe se señaló que sólo algunas partes del sector de palco sufrieron un leve daño y se recomienda que “se deberá proveer de elementos de anclaje a las paredes que sirven de relleno en lo extremos de las áreas de palco para reforzar y evitar posibles desprendimientos”.