El presidente del Banco Central de Honduras, BCH, Edwin Araque, dijo que en este momento el país "tiene estabilidad financiera y estabilidad macroeconómica, por lo que no estamos desesperados por llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional" y condicionó el acuerdo a que el FMI cambie su "ortodoxia", que entre otras cosas incluye la devaluación de la moneda y una mayor restricción de los niveles de gasto.
Sobre el tema de la devaluación, el representante en Honduras del FMI, Mario Garza, dijo que "la respuesta dependerá de cuáles serán las medidas que se tomarán en Honduras para respaldar un tipo de cambio vigente frente al dólar".
A la salida de una reunión de casi cuatro horas, efectuada entre funcionarios de su organización y la cúpula empresarial del país, Garza dijo que "Honduras tiene una clara preferencia por el tipo de cambio fijo; la pregunta es cómo hacemos para respaldarlo, porque se debe tener una inflación baja, similar a la tasa internacional. La inflación es el peor impuesto que se aplica a las personas más vulnerables de un país".
El Banco Central de Honduras, BCH, publicó que la inflación acumulada de enero a diciembre de 2008 ascendió a 11.4 por ciento, una de las más altas de Centroamérica. La proyección del BCH para este año es tener una tasa de inflación inferior a un 10 por ciento, cifra muy superior a la tasa inflacionaria internacional.
Según Garza, Honduras, por preferir un tipo de cambio fijo -de 18.90 por un dólar-, debe tomar una serie de medidas que permitan tener una tasa de inflación baja. "Si Honduras quiere mantener un tipo de cambio fijo, cómo hará para respaldarlo... Tiene que poseer una tasa de inflación similar a la internacional. La inflación es el impuesto más alto que se aplica a los pobres", expresó.
Garza fue del parecer que los países miembros del Fondo posean tipos de cambio fijo, variable y dolarización.