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Madre de Jari Dixon descarta atentado

“A mí nunca me han amenazado, nosotros hemos sido gente honrada”, dijo ayer Ada Hernández, madre del fiscal de delitos comunes Jari Dixon, en respuesta a la denuncia de su hijo.

“A mí nunca me han amenazado, nosotros hemos sido gente honrada”, dijo ayer Ada Hernández, madre del fiscal de delitos comunes Jari Dixon, en respuesta a la denuncia de su hijo quien desde Washington denunció que su progenitora y hermano fueron amenazados y la casa de ella fue tiroteada.Hernández explicó el incidente que vivió su familia el martes con la policía y fiscalía de la comunidad de Talanga, donde ella reside. “La esposa de Olvin (su hijo y hermano de Jari Dixon), Carmen Alicia Amador, lo denunció, por esta razón es que ayer (martes) varios policías rodearon la casa hasta capturarlo”, dijo. Las declaraciones de la señora se contradicen con las de su hijo, quien dijo en conferencia de prensa que su madre ha sido objeto de agresiones por parte de los agentes policiales. “Mire, es un problema que surgió a lo interno, mi hijo Olvin Saldary Herrera fue acusado por su esposa por violencia doméstica, motivo por el cual llegaron varios policías y rodearon la casa hasta que le dieron detención y se encuentra en las jefatura de la policía”, dijo. La casa de la familia tampoco ha sido objeto de ningún daño por causa de algún tipo de arma, dijo.“A mí nunca me han amenazado, nosotros hemos sido gente honrada”, expresó. La coordinadora de fiscales Yanori Ramos descartó que la familia del fiscal está siendo objeto de alguna persecución o atentado, debido a que las acciones emprendidas se deben a la denuncia presentada por violencia doméstica y allanamiento de morada.Omar Rivas, jefe de la Dirección General de Investigación Criminal, Dgic, aseguró que la presencia de los agentes fue con el objetivo de que la persona acusada no escapara. “En el lugar no hubo disparos, solo se atendió la orden de captura y allanamiento”, explicó.

“A mí nunca me han amenazado, nosotros hemos sido gente honrada”, dijo ayer Ada Hernández, madre del fiscal de delitos comunes Jari Dixon, en respuesta a la denuncia de su hijo quien desde Washington denunció que su progenitora y hermano fueron amenazados y la casa de ella fue tiroteada.

Hernández explicó el incidente que vivió su familia el martes con la policía y fiscalía de la comunidad de Talanga, donde ella reside.
“La esposa de Olvin (su hijo y hermano de Jari Dixon), Carmen Alicia Amador, lo denunció, por esta razón es que ayer (martes) varios policías rodearon la casa hasta capturarlo”, dijo. Las declaraciones de la señora se contradicen con las de su hijo, quien dijo en conferencia de prensa que su madre ha sido objeto de agresiones por parte de los agentes policiales. “Mire, es un problema que surgió a lo interno, mi hijo Olvin

Saldary Herrera fue acusado por su esposa por violencia doméstica, motivo por el cual llegaron varios policías y rodearon la casa hasta que le dieron detención y se encuentra en las jefatura de la policía”, dijo. La casa de la familia tampoco ha sido objeto de ningún daño por causa de algún tipo de arma, dijo.

“A mí nunca me han amenazado, nosotros hemos sido gente honrada”, expresó.
La coordinadora de fiscales Yanori Ramos descartó que la familia del fiscal está siendo objeto de alguna persecución o atentado, debido a que las acciones emprendidas se deben a la denuncia presentada por violencia doméstica y allanamiento de morada.

Omar Rivas, jefe de la Dirección General de Investigación Criminal, Dgic, aseguró que la presencia de los agentes fue con el objetivo de que la persona acusada no escapara. “En el lugar no hubo disparos, solo se atendió la orden de captura y allanamiento”, explicó.

Jari Dixon,Tegucigalpa,