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Ruta 504: Trujillo, un paraíso que enamora

Posee dos bellas y atractivas joyas naturales.

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La laguna, además de ser un parte de un impresionante ecosistema, sirve de canal de navegación a varias comunidades y también para la práctica de deportes como la pesca y el ski acuático. / Fotos: Franklyn Muz.

Trujillo, Colón.

El bello puerto de Trujillo posee dos grandes encantos naturales que todo turista debe visitar: la Laguna de Guaimoreto, que muestra la vida silvestre en su máximo esplendor, con innumerables manglares, plantas de arena y flotantes, y el Parque Nacional Capiro y Calentura, donde se puede contemplar una exuberante vegetación.

Laguna de Guaimoreto.

Para llegar a ella lo puede hacer vía terrestre o marítima. Por tierra debe tomar la carretera que conduce de Trujillo a Puerto Castilla para llegar al refugio, y por agua puede llegar a través de “la barra” o por el canal que conduce a Puerto Castilla a través del antiguo terraplén que conectaba a la ciudad de Trujillo con el resto del país.

Parque Nacional Capiro y Calentura.

A unos 4 kilómetros al sur de la ciudad de Trujillo, en la parte final de la cordillera Nombre de Dios, cuenta con un bello e impresionante macizo montañoso de exuberante vegetación y gran diversidad de fauna silvestre como el mono aullador y cara blanca, mapaches, serpientes, venados, insectos, reptiles, jaguares, oropéndolas, tucanes, loras, guacamayas, entre otros.

Refrescantes pozas.

Camino al Parque Nacional Capiro y Calentura, el visitante se encuentra con la belleza y frescura que ofrecen dos grandes pozas. Una lleva por nombre poza del Parque Capiro y Calentura y la otra, la poza del Cura.

Gastronomía nocturna.

- Además de las tradicionales comidas propias del litoral, al caer la noche en Trujillo se da paso para disfrutar de una rica gastronomía propia de la zona. Por toda una avenida del centro acuden vendedores para ofrecer sus exquisitos platillos como baleadas, pollo con tajadas, tacos y chuleta con tajadas, entre otros.