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Roberto Laínez, un bailarín de combate sin límites

Desde temprana edad sufre de retinosis pigmentosa, una enfermedad que ha dañado sus ojos pero no sus ganas de triunfar en la vida.

San Pedro Sula, Honduras.

El salón está lleno. Suenan la clave y los timbales a través de las bocinas. "cinco, seis, siete; ¡vamos!", grita Zevieta Bautista, instructora de la Academia Bailamos. El grupo inicia la rutina al compás de la salsa. Entre ellos está Roberto Laínez, un máster en psicología que consigue cada noche vencer dos de sus limitantes de un solo tiro: su inseguridad al bailar y su ceguera.

Roberto Laínez sufre de Retinosis Pigmentosa, una enfermedad degenerativa que daña progresivamente sus ojos y le impide desenvolverse con normalidad. No puede conducir ni leer normalmente de un libro. Pero esta situación no ha sido un obstáculo para salir adelante y disfrutar de la vida como cualquier persona.

La clave de Roberto para vencer sus retos es ser objetivo. "Si yo veo esta situación como una limitante enmarcada entonces lo va a ser; pero hay que ver los pros y los contras y comprobar si el problema es tan grande como me lo pintan", asegura el profesional de la psicología que actualmente cuenta con tres másters y su propia clínica ubicada en un prestigioso hospital local.

Pero, además del baile, Robeto domina el Karate, otra actividad física que le ayuda a agudizar sus sentidos. Recientemente recibió del sensei Carlos Díaz un diploma de graduación que lo acredita como cinturón negro 2do Dan, una recompensa para más de cinco años de preparación y esfuerzo.

Sin duda Roberto es un ejemplo de vida para todos, por eso queremos compartir su historia inspiradora con ustedes. No olviden compartir este corto documental.