El lavdo de manos es indispensable en los hospitales. Además el uso los geles concienzudamente.
El lavdo de manos es indispensable en los hospitales. Además el uso los geles concienzudamente.

Los gérmenes se están haciendo resistentes a los geles de manos de los hospitales

Estados Unidos

Unas bacterias potencialmente peligrosas que ya son resistentes a los antibióticos están ahora desarrollando resistencia a los geles de manos comunes basados en el alcohol, informa un estudio reciente.

Una bacteria llamada Enterococcus faecium es una importante causa de infecciones adquiridas en el hospital, y se ha estado resistiendo a los antibióticos a un ritmo creciente, señaló el investigador principal, Timothy Stinear, biólogo molecular en la Universidad de Melbourne, en Australia.

"Es un súper germen reconocido por la OMS [Organización Mundial de la Salud] y los CDC", dijo Stinear. "En el hospital, ya es resistente a casi todas las clases de antibióticos".

Ahora, la E. faecium parece estar desarrollando resistencia a los geles antisépticos basados en el alcohol, posiblemente en respuesta al inmenso uso de los geles antimicrobianos en los programas de higiene manual de los hospitales, encontraron Stinear y sus colaboradores.

"La E. faecium se ha adaptado al ámbito de la atención de la salud", señaló Stinear.

La E. faecium y otros enterococos son bacterias que se encuentran en los intestinos, y que por lo general no son hostiles ni nocivas, comentaron los investigadores en las notas de respaldo.

Pero esos gérmenes han surgido como una causa importante de infecciones bacterianas asociadas con los hospitales, anotaron los autores del estudio. Esta familia de bacterias conforma una décima parte de las infecciones bacterianas adquiridas en el hospital en todo el mundo, y son respectivamente la cuarta y la quinta causa de septicemia en Norteamérica y Europa.

Según el Dr. Amesh Adalja, experto principal en el Centro de Seguridad de la Salud Johns Hopkins, "la E. faecium es una especie bacteriana altamente prevalente que es una causa muy común de infecciones que van desde infecciones del torrente sanguíneo hasta infecciones del tracto urinario". Adalja no participó en el estudio, pero estaba familiarizado con los hallazgos.

"La forma de esta bacteria resistente a la vancomicina [antibiótico], que los CDC [Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.] estiman que acaba con las vidas de más de 1,000 personas al año en EE. UU., es un patógeno prioritario que está implicado en muchas infecciones adquiridas en el hospital", explicó Adalja.

En el nuevo estudio, el equipo de Stinear recolectó 139 muestras de E. faecium entre 1997 y 2015 de dos hospitales de Melbourne, y las expuso a alcohol isopropílico diluido, para ver qué tan efectivamente el alcohol acabaría con los gérmenes.

Las muestras bacterianas a partir de 2009 eran, en promedio, más resistentes al alcohol, en comparación con las bacterias recolectadas antes de 2004.

Para ver si esa resistencia se traduciría en más infecciones, los investigadores introdujeron distintas cepas de la E. faecium en los suelos de jaulas de ratones. Entonces, limpiaron las jaulas con toallitas de alcohol isopropílico, lo que debería haberlas desinfectado de manera efectiva.

Las bacterias que habían desarrollado una resistencia a los geles antisépticos fueron más capaces de evitar la desinfección y de colonizar los intestinos de los ratones colocados en las jaulas, mostraron los hallazgos.

El análisis genético de las bacterias resistentes al alcohol encontró que habían desarrollado varias mutaciones en genes vinculados con el metabolismo celular. Esas mutaciones parecen hacer que las membranas celulares de la E. faecium sean más resistentes a los solventes, como el alcohol.

"Pudimos identificar y documentar los cambios genéticos específicos que han ocurrido en las bacterias a lo largo de 20 años, lo que también ayuda a explicar el aumento en la tolerancia", señaló Stinear.

Esas mutaciones se han desarrollado a medida que los hospitales se han vuelto más estrictos en el control de las infecciones, mediante un uso abundante de geles basados en alcohol como forma de evitar la propagación de patógenos nocivos, explicó.

"El uso de la higiene manual basada en el alcohol se ha multiplicado por 10 en los últimos 20 años en los hospitales de Australia, así que estamos usando mucho y el ambiente está cambiando", comentó Stinear.

Adalja se mostró de acuerdo. "Las bacterias como las Enterococcus son muy hábiles para evolucionar mecanismos para sobrevivir en condiciones difíciles, así que no es sorprendente que esta especie esté desarrollando una tolerancia a los geles antisépticos basados en alcohol", dijo.

Stinear planteó que se necesitarán geles de manos más potentes que contengan unas concentraciones mayores de alcohol para vencer esta resistencia.

Los hospitales también deben asegurarse de que el personal use los geles concienzudamente, asegurándose de que todas las superficies de la piel de las manos estén cubiertas y permitiendo un tiempo de contacto suficiente para matar a los gérmenes, añadieron los autores del estudio.

"Además, debería haber un mayor enfoque en la limpieza del hospital, además del aislamiento de los pacientes que se encuentre que están colonizados con" bacterias resistentes a los antibióticos, recomendó Stinear.

Adalja sugirió que se deben buscar otros buenos agentes antimicrobianos que pudieran reemplazar a los geles con alcohol.

"Dado que la higiene manual con geles antisépticos basados en alcohol es una herramienta clave de prevención en los hospitales, la tolerancia a los geles con alcohol será muy problemática, y quizá haga que sea necesario usar métodos alternativos para una prevención óptima de su propagación", dijo Adalja.

El estudio se publicó el 1 de agosto en la revista Science Translational Medicine..