En algunos deportistas puede presentarse por fatiga muscular.
En algunos deportistas puede presentarse por fatiga muscular.

¿Cuál es la causa de los calambres?

Redacción

¿Te ha pasado que estás profundamente dormido y de pronto te despierta un intenso dolor en el chamorro?
"¡Ay! ¡Se me acalambró la pierna!", exclamas entre dormido y despierto, y te levantas rápidamente para sobarte o estirar tu pierna.

La mayoría de las personas han tenido esta dolorosa experiencia por lo menos una vez en su vida y es más común de lo que crees. Y aunque muchas veces los calambres son inofensivos, salvo por el dolor que causan, en el menor de los casos son señales de alguna enfermedad.

"Los calambres suceden por diferentes causas, pero la gran mayoría se quedan sin diagnóstico y son sólo eso: calambres", explica Juan Manuel González Chávez, médico especialista en medicina interna.

"A mucha gente se le hace normal despertarse a media noche con el dolor en la pierna, por ejemplo, y no busca atención médica. Pero, del 40 por ciento de las personas que acuden al doctor por calambres, el 20 por ciento dice que es un problema que afecta su calidad de vida", indica.

El también jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos de Adultos de OCA Hospital dice que cuando una persona visita a su doctor por este padecimiento, el diagnóstico es de exclusión; buscan descartar otros problemas y llegar a la conclusión de que tiene calambres y nada más.

"Por lo regular no significa otra enfermedad, pero a veces sí. Primero debemos entender que en la pierna tenemos piel, nervios, músculos y vasos sanguíneos, aparte del hueso. Cualquier trastorno que afecte el equilibrio del cuerpo, en cualquiera de estos sistemas, nos puede dar un calambre".

Señala que en la diabetes, por ejemplo, puede haber neuropatía diabética, entonces los nervios "disparan" mal, o de forma distinta, la señal y causan la contractura muscular.

También pueden ser alteraciones en los electrolitos a causa de trastornos renales donde el calcio baja mucho y suceden estos espasmos.

Además, si el paciente presenta una enfermedad vascular periférica o tabaquismo, por mencionar algunos padecimientos, se empiezan a tapar las venas, se endurecen las arterias y la sangre no circula bien, causando calambres.

"Si los calambres se presentan con frecuencia deben de ir a buscar al médico; puede ser un médico general que esté muy bien capacitado o un internista que buscará varias cosas".

Ahora, ¿qué pasa con el deportista de alto rendimiento que sufre de calambres durante el entrenamiento y lleva una buena alimentación y una vida sana?

De acuerdo al especialista esto se da cuando el músculo está cansado y no por falta de potasio o deshidratación, como comúnmente se cree.

"Es fatiga muscular, no se le ha dado el tiempo al cuerpo de eliminar el ácido láctico que se acumula; el cuerpo nos puede estar diciendo que bajemos el ritmo un poco, que hagamos los estiramientos completos, pero no piensen que es por falta de potasio o deshidratación".

Sépalo

·Hacer ejercicio predispone a la persona a los calambres.

·Aunque no se ha encontrado una fuerte relación, los calambres pueden surgir al meterse al agua o alberca, justo después de ingerir alimentos.

·La ingesta de alcohol no aumenta los calambres. En los pacientes alcohólicos son más frecuentes porque estos pacientes tienen otros padecimientos, como trastornos en el hígado.

·No dan calambres por falta de potasio. Si llegas a tener deficiencia de potasio, necesitas practicarte estudios.

·Por lo general los calambres son idiopáticos (irrupción espontánea o causa desconocida); son pocas las veces que tienen una razón, como hipotiroidismo, neuropatía diabética, enfermedad vascular periférica, entre otras, que constituyen al 10 por ciento de los casos.

Tips
Si llegas a experimentar algún tipo de calambre, se recomienda que estires la parte del cuerpo donde lo sientas en dirección contraria a donde se está contracturando tu músculo.

Si el dolor persiste al día siguiente, consulta a tu médico para que pueda prescribirte algún analgésico e intenta recurrir a una recuperación activa sin estresar el músculo, como ejercicios suaves.