Los ácidos grasos omega 3 mejoran la salud cardiaca.
Los ácidos grasos omega 3 mejoran la salud cardiaca.

El aceite de pescado podría proteger los corazones a los más jóvenes

Estados Unidos

Los ácidos grasos omega 3, unas grasas buenas que se encuentran en el pescado, pueden mejorar la salud cardiaca de los adultos, pero un nuevo estudio sugiere que los bebés también podrían beneficiarse de ellos.

En el estudio de Australia, se administró a bebés un complemento diario de aceite de pescado o un placebo desde el nacimiento hasta los 6 meses de edad. Cuando tenían 5 años de edad, los investigadores encontraron que los niños que habían tomado el aceite de pescado tenían unas cinturas más pequeñas que los que habían recibido el placebo. Una circunferencia más grande en la cintura es un factor de riesgo conocido de la enfermedad cardiaca, según la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

Los investigadores también encontraron que los chicos que recibieron complementos de aceite de pescado en la infancia tenían menos insulina en circulación en el cuerpo y menos resistencia a la insulina a los 5 años de edad, aunque el estudio solo pudo probar una asociación entre ambas cosas. La insulina es una hormona que porta el azúcar de los alimentos que uno consume a las células para ser utilizada como combustible. La resistencia a la insulina y unos niveles más altos de insulina tienen un rol en el desarrollo de la diabetes tipo 2.

"Parece que utilizar aceite de pescado podría ayudar a reducir la circunferencia de la cintura, lo que por sí mismo es un factor de riesgo cardiometabólico importante. Pero todavía no podemos decir con certeza si esto durará o no", dijo una endocrinóloga pediátrica, la doctora Siham Accacha, que no participó en el estudio pero que revisó los hallazgos.

"Tampoco estoy segura de por qué los hallazgos sobre la insulina solo se observaron en los chicos. A los 5 años, no hay hormonas de la pubertad, pero obviamente hay algo", apuntó Accacha, directora del programa pediátrico de diabetes en el Hospital de Winthrop de la NYU, en Mineola, Nueva York.

La autora principal del estudio es Valene See, de la Universidad de Australia Occidental. En la investigación, las madres de 420 bebés fueron reclutadas durante el embarazo en Perth, Australia. Las madres tenían antecedentes de alergias y comían poco pescado.

Los bebés se asignaron al azar a recibir .una pastilla de aceite de pescado de 650 miligramos o un placebo que contenía aceite de oliva durante los primeros 6 meses de vida. Las cápsulas se perforaban y el contenido se echaba en la boca de los bebés.

Cuando los niños tenían 5 años, los investigadores pudieron obtener muestras de sangre y medidas de la circunferencia de la cintura de 165 niños en el grupo del aceite de pescado y de 157 niños en el grupo del placebo.

La circunferencia de la cintura fue 0.43 pulgadas (1.1 centímetros) más pequeña en el grupo del aceite de pescado. Y en los chicos del grupo de aceite de pescado, los niveles de insulina eran un 21 por ciento más bajo y la resistencia a la insulina era un 22 por ciento menor.

Samantha Heller, una nutricionista, dijo que "esto podría ser una buena forma de preparar al bebé para una vida más sana. Sabemos que los ácidos grasos omega 3 son importantes para el desarrollo del cerebro y los ojos en el feto, y esto podría fijar su predilección por alimentos más saludables [el pescado]".

Heller es dietista registrada en el Centro Médico Langone de la NYU en la ciudad de Nueva York, y no participó en el estudio.

Heller anotó que las mujeres en el estudio tenían una dieta baja en pescado, lo que significa que sus niveles de omega 3 podrían haber sido bajos durante el embarazo. "Si se comienza con un grupo de bebés que quizá hayan tenido niveles bajos de omega 3, eso podría haber tenido un impacto en la magnitud del efecto observado en este estudio", añadió.

Tanto Accacha como Heller dijeron que estudios futuros deben replicar esos hallazgos. Accacha dijo que será interesante observar qué sucede a los 10 años y más allá para poder ver si los complementos de aceite de pescado tienen algún efecto duradero.

Los autores del estudio se mostraron de acuerdo. "Estos hallazgos podrían tener relevancia si se mantienen en la adolescencia y posteriormente en la adultez", escribieron See y sus colaboradores.

El estudio fue publicado el 8 de junio en la revista Pediatrics.