El café es una de las bebidas no alcohólicas más populares del mundo.
El café es una de las bebidas no alcohólicas más populares del mundo.

¿El café podría ser bueno para la salud cardiaca?

Estados Unidos

Además de permanecer alerta, los amantes del café que beben más de tres tazas del negro líquido al día podrían reducir su riesgo de obstrucción en las arterias, sugiere un nuevo estudio brasileño.

Los científicos encuestaron a más de 4,400 residentes de Sao Paulo sobre sus hábitos de consumo de café, y los correlacionaron con las medidas del calcio en las arterias coronarias (CAC). Los escáneres para el CAC buscan señales de acumulación de calcio en las arterias del corazón, lo que en última instancia puede provocar un ataque cardiaco.

"En nuestra investigación, encontramos que el consumo habitual de más de tres tazas de café al día redujo las probabilidades de calcificación coronaria" en las personas que nunca habían fumado, señaló la autora del estudio, Andreia Miranda.

Por supuesto, el estudio no pudo probar causalidad, y el café no pareció ayudar a las arterias de los fumadores, encontraron los investigadores.

El efecto malsano de fumar podría "abrumar a la influencia de la ingesta de café en la enfermedad cardiovascular temprana", razonó Miranda.

Miranda es candidata postdoctoral en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Sao Paulo.

En el estudio, su equipo apuntó que la enfermedad cardiaca es la principal causa de muerte en todo el mundo que no se puede atribuir a una enfermedad infecciosa. Según los estimados, casi 18 millones de personas murieron de enfermedad cardiovascular en 2015. Se anticipa que esa cifra alcance los 24 millones en 2030.

Por otra parte, el café es una de las bebidas no alcohólicas más populares del mundo.

Miranda y sus colaboradores encontraron anteriormente que beber café tenía un beneficio moderado respecto a mantener a raya a otros factores de la enfermedad cardiaca, entre ellos la presión arterial y los niveles de homocisteína, un aminoácido vinculado con el consumo de carne roja.

En la investigación más reciente, publicada en la edición del 24 de marzo de la revista Journal of the American Heart Association, los investigadores se enfocaron en residentes de Sao Paulo inscritos en un salud de estudio del gobierno entre 2008 y 2010.

Los participantes tenían entre 35 y 74 años de edad, con un promedio de edad de 50 años, y casi 6 de cada 10 eran blancos. Más o menos 8 de cada 10 dijeron que realizaban un nivel bajo de actividad física, y dos tercios tenían sobrepeso o eran obesos.

Unos cuestionarios sobre la dieta midieron los hábitos de consumo de café diarios, semanales y mensuales, mientras que los escáneres del CAC evaluaron la acumulación de calcio en las arterias. Aproximadamente 3 de cada 10 participantes del estudio eran ex fumadores, mientras que un 16 por ciento eran fumadores en la actualidad.

Más o menos un 56 por ciento indicaron que bebían café al menos dos veces al día, mientras que casi un 12 por ciento dijeron que bebían café más de tres veces al día. Casi todos los bebedores de café consumían café con cafeína.

Se encontró que cerca de un 10 por ciento tenían unas medidas del CAC gravemente altos.

Pero el riesgo de CAC pareció reducirse de forma incremental a medida que el consumo de café aumentaba. Más de tres tazas de café al día se vincularon con una mejor medida del CAC respecto tanto a una taza al día como a entre una y tres tazas al día.

Pero aún está por verse si beber de cuatro a cinco tazas al día ofrecería un beneficio incluso mayor, dijo Miranda.

"No hemos evaluado el límite de tazas de café que ofrecerían una protección", dijo. Y advirtió que "otros estudios ya han mostrado que el consumo excesivo de esta bebida quizá no conlleve beneficios para la salud".

Miranda también dijo que todavía no se han examinado otras bebidas y alimentos con cafeína, como el té o el chocolate.

El café es "una mezcla compleja de minerales y varios componentes" además de la cafeína, explicó, así que quizá sea la actividad antioxidante del café, en lugar de su contenido de cafeína, lo que mejora la salud cardiaca.

El Dr. Gregg Fonarow, codirector del Programa de Cardiología Preventiva de la UCLA, comentó que "el consumo de café se ha asociado con una mejora en la sensibilidad a la insulina, la presión arterial, la oxidación del LDL [el colesterol malo], propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, y un riesgo más bajo de diabetes".

Pero añadió que "los mecanismos que subyacen a una relación beneficiosa potencial entre el consumo de café y los eventos cardiovasculares no se han establecido del todo".

Y Fonarow anotó que en contraste con los hallazgos brasileños, un estudio reciente del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU. "encontró que el consumo de café no se asociaba con [la afección] de la arteria coronaria ni en los hombres ni en las mujeres".

"Se necesitan más estudios", planteó.