Lios médicos de atención primaria suavizan los objetivos para diabetes tipo 2

Estados Unidos

El Colegio Americano de Médicos (American College of Physicians, ACP) ha publicado una nueva directriz sobre la gestión de la diabetes tipo 2, que incluye la suavización del objetivo del nivel de azúcar en la sangre a largo plazo, lo que se conoce como la prueba de hemoglobina A1C.

La A1C es un análisis de sangre que da a los médicos un estimado del nivel promedio de azúcar en la sangre a lo largo de los últimos meses. Para la mayoría de los adultos, la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association) recomienda un objetivo de la A1C por debajo del 7%. Este objetivo podría verse alterado en función de las circunstancias individuales.

Pero la nueva directriz del ACP sugiere que la A1C debería estar entre el 7 y el 8% en la mayoría de los adultos con diabetes tipo 2. Para los adultos que tengan una A1C por debajo del 6.5 por ciento, el grupo sugiere que se deje el tratamiento de la diabetes para evitar que ese nivel baje más todavía.

El Colegio Americano de Médicos, que es una organización nacional de médicos de medicina interna, también afirma que los objetivos de la gestión deberían ser personalizados en función de los beneficios y los riesgos de los medicamentos, las preferencias del paciente, su estado de salud general y su esperanza de vida.

Y aunque la organización médica ha suavizado los objetivos de la A1C que sugieren, eso no significa que la diabetes tipo 2 no sea un problema serio.

"Estos cambios no deberían interpretarse de ningún modo como si la diabetes no fuera importante", dijo el doctor Jack Ende, presidente del ACP.

Más de 29 millones de estadounidenses tienen diabetes. Con el tiempo, los niveles de azúcar en la sangre pueden llevar a la pérdida de la vista, problemas nerviosos, ataques cardiacos, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia renal.

"La diabetes es un problema tan prevalente, y hay tantas directrices e información en conflicto ahí fuera, que deseábamos hacer una declaración que diera a nuestros miembros el mejor consejo posible", dijo Ende. "Además, los objetivos de la A1C se usan ahora como una medición del rendimiento".

Y cuando las aseguradoras esperan que todos los pacientes lleguen a una cierta A1C, eso "no siempre es coherente con las mejores evidencias posibles", explicó.

Por ejemplo, no siempre es seguro gestionar a una persona de 80 años con problemas de memoria para que llegue al mismo objetivo de la A1C que una persona de 50 años. Los tratamientos de la diabetes pueden provocar que los niveles de azúcar en la sangre sean bajos, lo que también puede causar problemas cardiacos.

La Asociación Americana de Diabetes (American Diabetes Association, ADA) también reconoce la importancia de individualizar los tratamientos de la diabetes, según el Dr. William Cefalu, jefe médico, científico y de misión de esta organización. Pero expresó su preocupación por el hecho de que el objetivo de la A1C sea menos estricto.

"La ADA cree que todas las personas a las que se diagnostica la diabetes tipo 2 pueden tener un buen estado de salud y deberían tener la oportunidad de reducir su riesgo de sufrir las complicaciones graves de la diabetes a través de unos objetivos adecuados para el nivel de glucosa en la sangre", dijo Cefalu.

"La individualización de los objetivos es un factor clave", comentó. "Al agrupar a la mayoría de las personas con diabetes tipo 2 en un rango objetivo de entre el 7 y el 8 por ciento, la nueva directriz del ACP podría provocar posibles daños a las personas que podrían beneficiarse de forma segura de unos objetivos más bajos que se basan en las evidencias".

Si alguien puede conseguir de forma segura una A1C del 6.5 por ciento o menos, no hay razón para reducir su medicación de forma arbitraria, comentó Cefalu. Si las personas experimentan unos niveles bajos de azúcar en la sangre, entonces probablemente se les debería ajustar la medicación. Pero, dijo, no hay un límite inferior de la A1C siempre y cuando las personas tengan un riesgo mínimo de tener un nivel bajo de azúcar en la sangre.

La nueva directriz del ACP también sugiere que los profesionales clínicos eviten el uso de un objetivo de A1C en las personas con una esperanza de vida de menos de 10 años, porque tienen una edad avanzada (a partir de 80 años), viven en un hogar de ancianos o tienen otra enfermedad crónica. En lugar de eso, el ACP recomienda minimizar los síntomas del nivel alto de azúcar en la sangre en estos pacientes.

Cefalu dijo que, también con respecto a esta cuestión, la ADA recomienda un tratamiento individualizado. Indicó que la esperanza de vida promedio para una persona que llega a los 80 años son otros 8 años para los hombres y 10 años para las mujeres.

"Cada caso concreto debería ser evaluado individualmente, ya que a una persona que viva en un hogar de ancianos o con una afección crónica podrían quedarle todavía varios años de vida, y probablemente prefiera vivirlos sin las complicaciones de la diabetes", añadió.

Ende argumentó que el ACP no está minimizando la importancia del tratamiento de la diabetes tipo 2 y aborda sus factores de riesgo recetando estatinas y controlando la presión arterial en las personas con la enfermedad. Pero dijo que hay evidencias de que reducir la A1C demasiado podría provocar daños.

Cefalu dijo que le gustaría ver que todos los profesionales clínicos usaran unos objetivos de la A1C consistentes entre sí.

"Todo el mundo está de acuerdo en que la atención médica debe individualizarse y en que debe ponerse el foco en los pacientes", indicó. "Pero los detalles son fundamentales y específicos para cada paciente".

La nueva directriz para los médicos sobre el manejo de la diabetes tipo 2 se publicó en línea el 6 de marzo en la revista Annals of Internal Medicine.