Coffee cup and beans on old kitchen table. Top view with copyspace for your text
Coffee cup and beans on old kitchen table. Top view with copyspace for your text

Amantes del café, ¡anímese! esa taza matutina podría ser buena para el corazón

Estados Unidos

Buenas noticias para los aficionados al café: cada taza que beban podría reducir el riesgo de problemas cardiacos, sugiere un nuevo estudio preliminar.

"Beberse esa taza de café que tanto le gusta podría asociarse con una reducción en el riesgo de accidente cerebrovascular (ACV), insuficiencia cardiaca y enfermedad cardiaca coronaria", planteó la investigadora líder, Laura Stevens, científica de datos en el Instituto de Medicina Cardiovascular de Precisión de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), en Dallas.

Cada taza de café que se consume por semana podría reducir el riesgo de insuficiencia cardiaca en un 7 por ciento, de ACV en un 8 por ciento y de enfermedad cardiaca en un 5 por ciento, según un sofisticado análisis de datos de estudios cardiacos a largo plazo.

Un hallazgo más sorprendente fue que la investigación también sugirió que la carne roja podría estar vinculada con un riesgo más bajo de insuficiencia cardiaca y ACV, apuntó Stevens, que también es candidata doctoral en la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado, en Aurora.

Pero el estudio solo apunta a una asociación, no a una relación causal directa, entre el café, la carne roja y un riesgo cardiaco más bajo. Y los investigadores reconocieron que el hallazgo sobre la carne roja amerita más investigación.

Steven y sus colaboradores ingresaron los datos del Estudio cardiaco de Framingham, que tiene una larga duración, en una computadora programada para buscar asociaciones entre factores de riesgo, con la esperanza de encontrar influencias no identificadas en la salud cardiaca. Desde 1948, el estudio ha seguido la salud cardiaca de generaciones de residentes de la ciudad de Framingham, en Massachusetts.

El análisis potenciado por inteligencia artificial identificó muchos factores de riesgo conocidos de la enfermedad cardiaca, como la edad, la presión arterial, la frecuencia cardiaca, el colesterol y el peso, dijo Stevens.

Pero la computadora también detectó dos factores cardiacos potenciales que no se habían establecido con firmeza: beber café y el consumo de carne roja.

"Encontramos que tanto consumir carne roja como consumir café se asociaban con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular y ACV en los datos de Framingham", dijo Stevens.

Los investigadores validaron sus hallazgos sobre el café al analizar datos de dos estudios cardiacos a largo plazo adicionales. Encontraron que esos estudios también respaldaron una asociación entre beber café y un riesgo más bajo de insuficiencia cardiaca y ACV en comparación con las personas que no bebían café.

Pero no pudieron respaldar el vínculo observado entre la carne roja y un riesgo cardiaco más bajo.

"No pudimos validar la asociación con la carne roja, debido a que la definición de carne roja no fue uniforme en esos estudios", dijo Stevens. No todos los estudios consideraron que el cerdo o las carnes procesadas eran carne roja, señaló.

Los datos no muestran exactamente por qué el café podría reducir el riesgo de enfermedad cardiaca, anotó Stevens.

Ahora, ella y sus colaboradores están observando si el café podría contener alguna sustancia saludable para el corazón, como la cafeína o antioxidantes. También están considerando si beber café quizá no sea en lo absoluto la causa de la reducción en el riesgo. Por ejemplo, la gente que bebe más café tal vez esté en mejor forma física o tenga otros hábitos saludables para el corazón, dijo Stevens.

El Dr. Vincent Bufalino, vocero de la asociación del corazón, dijo que los resultados del estudio son "interesantes", pero que no está preparado para adoptarlos del todo.

"Crecí en una época en que el café era malo", dijo Bufalino, presidente de servicios médicos y ambulatorios de Advocate Health Care en Naperville, Illinois. "Aumentaba la presión arterial. Aumentaba la frecuencia cardiaca. Provocaba palpitaciones".

"Vemos todas esas cosas prácticamente a diario en el consultorio como efecto del café", siguió Bufalino. "Si indago en los jóvenes que van a mi consultorio con palpitaciones, le diré que la cafeína es un causante en entre un 50 y un 75 por ciento de esas personas".

El hallazgo sobre la carne roja tiene incluso menos sentido, añadió Bufalino.

"Me desconcierta", dijo. "No encaja con nada de lo que sabemos".

Stevens presentó estos resultados el domingo en la reunión anual de la Asociación Americana del Corazón en Anaheim, California. Las investigaciones presentadas en reuniones normalmente se consideran preliminares hasta que se publican en una revista médica revisada por profesionales.