Es importante conocer el nivel de triglicéridos. Normalmente se averigua como parte del mismo análisis de sangre que mide el colesterol.
Es importante conocer el nivel de triglicéridos. Normalmente se averigua como parte del mismo análisis de sangre que mide el colesterol.

Puntos claves sobre los triglicéridos

El colesterol quizá reciba toda la atención en los resultados de un análisis, pero los triglicéridos también son parte de una buena salud.

Son un tipo de grasa que se desplaza por el torrente sanguíneo. El cuerpo recibe triglicéridos de las grasas en los alimentos consumidos, y también los produce a partir de otros tipos de alimentos, como los carbohidratos.

Igual que el colesterol, los niveles de triglicéridos se miden en números. Un resultado por debajo de 150 es normal. Por encima de 200 se considera alto, y por encima de 500 muy alto, y quizá se necesite un fármaco para reducirlos.

Es importante conocer el nivel de triglicéridos. Normalmente se averigua como parte del mismo análisis de sangre que mide el colesterol.

Los niveles altos de triglicéridos son preocupantes debido a su vínculo con ciertas afecciones crónicas. Junto con la grasa abdominal, la hipertensión, los niveles bajos de colesterol bueno, y unos niveles más altos de lo normal de azúcar en la sangre en ayunas, los niveles de triglicéridos son unos de los indicadores del síndrome metabólico, según el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU. El síndrome metabólico que ocurre cuando se tienen tres o más de esos factores, aumenta el riesgo de diabetes, enfermedad cardiovascular y accidente cerebrovascular.

Tener sobrepeso, no hacer suficiente ejercicio, fumar y beber demasiado alcohol pueden aumentar el nivel de triglicéridos. Lo mismo puede suceder al comer demasiados granos refinados y alimentos con demasiado azúcar, sobre todo fructosa. Hay evidencias de que los triglicéridos pueden aumentar si más del 60 por ciento de las calorías diarias provienen de los carbohidratos.

Algunas enfermedades, medicamentos y trastornos genéticos también pueden aumentar el nivel.

Para la mayoría de personas, los cambios en el estilo de vida son el tratamiento principal para unos triglicéridos altos, según la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association). Dichos cambios incluyen perder peso, hacer más ejercicio y realizar cambios en la dieta. Reduzca el azúcar, las grasas saturadas y los granos refinados, y coma más frutas, verduras y granos integrales.