¡Atienda esas señales!

Redacción

Algunos pacientes con enfermedades neurológicas, como la esclerosis múltiple, suelen presentar síntomas desde la juventud, alrededor de los 20 años; sin embargo, es común que los ignoren, explica Brenda Bertado, coordinadora de la clínica de Enfermedades Desmielinizantes del Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS.

Además, las señales de una ataque cerebrovascular, menciona, también se presentan con anterioridad, de tal forma que su detección oportuna podría mejorar el pronóstico.

La neuróloga enlista algunos de los síntomas, aparentemente pasajeros, que podrían ser señales de alarma para acudir con un especialista en neurología.

“Los datos de alarma para un neurólogo son múltiples, variados, pero siempre serán cosas que alguien no tiene por qué tenerlas y que no las tenía antes”.

Detalla que puede experimentarse sólo un síntoma o más de dos, durar alrededor de 24 horas y luego desaparecer de nuevo.

“Son datos no comunes y se pueden confundir con otra enfermedad, por eso la insistencia de no dejarlo pasar, de no tratar de explicarlos de otra forma”.

Ante cualquier síntoma es preferible perder el miedo, acudir al médico y descartar, sostiene, que diagnosticar una enfermedad neurológica diez años después, cuando las complicaciones sean mayores.

“El sistema nervioso abarca muchas actividades, muchas funciones y, ante el daño de cualquiera de estas, acudir siempre para prevenir cualquier enfermedad”, recomienda.

“La neurología, la psiquiatría y algunas otras especialidades a veces conllevan un estigma de decir: ‘es que si me mandan al neurólogo a lo mejor me quedan pocos días’, pero es mejor detectar signos tempranos y, precisamente, evitar que llegue a un problema mayor”.

Síntomas
Las enfermedades neurológicas suelen afectar diversas estructuras del cerebro, desde el nervio óptico hasta la médula ósea.

Disminución de la agudeza visual
Ver borroso sin un motivo aparente, como si se viera a través de un cristal sucio.
Percibir colores opacos.
La visión borrosa se presenta de manera unilateral, es decir, en un solo ojo.
Dolor al mover el ojo.

Dormecimiento
La sensación de hormigueo constante, sin ninguna causa, que se prolongue mucho tiempo y no ceda ante un cambio de posición de la extremidad donde se presenta.

Inestabilidad al caminar
Mareos continuos, sensación de que los objetos giran o falta de coordinación.

Pérdida de fuerza
En ningún contexto una persona debe perder la fuerza de forma permanente en una extremidad.
Este es uno de los datos de alarma más notorios que indican que hay que realizar una resonancia magnética para determinar si hay algún daño a nivel cerebral.

Incontinencia urinaria
Si la presenta una persona joven sin que registre un problema ginecológico o urológico, puede ser provocada por una falla en el sistema cerebral.

Eventos súbitos al despertar
Si al despertar se percibe una desviación de la boca o de la comisura labial hacia algún lado, si no se puede movilizar alguna extremidad, es un dato de alarma para cualquier enfermedad neurológica.

Dolores de cabeza persistentes
Si no mejoran con analgésicos, son incapacitantes o se presentan en personas que jamás los habían
padecido.

Pérdida de memoria
Aunque parezcan olvidos sin importancia, perder la memoria, no reconocer la ubicación, tener problemas con el habla, así sea por unos segundos, pueden ser señales de una enfermedad neurológica.