Los hombres deben consumir una dieta balanceada y hacer cinco comidas diarias para evitar los atracones de comida.

Atracón de comida, también lo sufren los hombres

SAN PEDRO SULA.

Los hombres también pueden padecer del trastorno alimenticio por atracón de comida al igual que las mujeres.

Alejandro Caballero, jefe de la clínica Trastornos Alimenticios del Instituto Nacional de Psiquiatría de México, advierte que cada vez se registran más varones que padecen la alteración.

En 10 años, la tendencia pasó de un hombre por cada tres mujeres diagnosticadas con el trastorno por atracón, a uno por cada 2 y en el caso de la anorexia y la bulimia, a uno por cada 20 mujeres. El 30% de los pacientes con sobrepeso u obesidad de la Clínica padece el trastorno alimenticio por atracón.

“Ha habido un aumento, pero es porque ahora se detecta más temprano y porque hay más información”, detalla. El especialista estima que en el Instituto Nacional de Psiquiatría atienden alrededor de 250 casos nuevos de trastornos alimenticios por año, de los cuales la mayor parte son adolescentes entre los 13 y 19 años.

Cambios.

Este problema hace que la persona coma mucho en pocas horas. Esta conducta se da con relativa frecuencia.

El psiquiatra explicó que ese trastorno lo presentan principalmente personas con sobrepeso y obesidad que, al empezar a hacer dietas sin resultados inmediatos, pueden ver afectado su estado de ánimo y perder el control ante la comida, por lo que se le ha denominado también “comer emocional”.

“Con la idolatría por la delgadez en la que vivimos, el riesgo de empezar a hacer dietas o de adoptar conductas patológicas, que engañosamente hacen sentir al afectado que están funcionando para bajar de peso, es que a la larga pueden ser muy perjudiciales para la salud”.

Por otra parte, Eduardo García, coordinador de la clínica de trastornos alimenticios del Instituto Nacional de Nutrición, indicó que actualmente existe una tendencia a comer excesivamente para después, como una conducta compensatoria, hacer ejercicio intensivo o abusar de laxantes y diuréticos con el afán de controlar los efectos.

Los sujetos comen aislados, usualmente por pena a que los observen los demás. Se sienten avergonzados por comer en grandes cantidades. No tienen conductas purgativas compensatorias como vomitar.