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Para combatir la obesidad infantil, las madres al rescate

Aumenta su riesgo de diabetes, enfermedad cardiaca y otros problemas de salud más adelante en la vida

Las madres puede ayudar a sus hijos a mantener un peso saludable.
Las madres puede ayudar a sus hijos a mantener un peso saludable.

Estados Unidos

Las madres pueden tener un rol importante en la lucha contra la epidemia de obesidad de Estados Unidos, plantean unos investigadores.

La clave es que los niños son menos propensos a ser obesos si sus madres siguen cinco hábitos saludables, según el informe de la Universidad de Harvard.

Los cinco hábitos son: comer una dieta saludable, hacer ejercicio de forma regular, mantener un peso corporal sano, no fumar y beber alcohol con moderación.

En el estudio, los investigadores analizaron datos de más de 24,000 niños y adolescentes de 9 a 18 años de edad que nacieron de casi 17,000 mujeres. Durante un periodo de seguimiento medio de cinco años, poco más de un 5 por ciento de los niños se hicieron obesos.

Los menores cuyas madres seguían los cinco hábitos saludables tenían un 75 por ciento menos de probabilidades de convertirse en obesos que los niños y adolescentes cuyas madres no seguían ninguno de los hábitos, encontraron los investigadores.

Algunos de esos hábitos saludables tuvieron un impacto significativo de manera independiente. Por ejemplo, los hijos de las mujeres que mantenían un peso saludable tenían un riesgo un 56% más bajo de obesidad que los hijos de las mujeres que no mantenían un peso saludable. Y los hijos de las madres que no fumaban tenían un riesgo un 31% más bajo de obesidad que los hijos de las madres que fumaban.

"Nuestro estudio fue el primero en demostrar que un estilo de vida saludable en general de verdad supera a cualquier factor de vida saludable individual cuando lo siguen las madres, respecto a reducir el riesgo de obesidad de sus hijos", apuntó el autor principal del estudio, Qi Sun, profesor asociado en el departamento de nutrición de la Facultad de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard.

Uno de cada cinco niños y adolescentes de 6 a 19 años de edad de Estados Unidos es obeso, lo que aumenta su riesgo de diabetes, enfermedad cardiaca y otros problemas de salud más adelante en la vida. Y aunque la genética tiene un rol en la obesidad, el marcado aumento en la obesidad infantil de EE. UU. en los últimos años probablemente se deba a unos malos hábitos de salud, sugirieron los autores del estudio.

Los investigadores dijeron que esos hallazgos muestran el impacto que las opciones de estilo de vida de una madre pueden tener en la salud de sus hijos, y la necesidad de métodos basados en la familia o en los padres para reducir la obesidad infantil.

El informe aparece en la edición en línea del 4 de julio de la revista BMJ.