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Leer en voz alta mejora las habilidades sociales de los niños

Leer con sus hijos es un momento realmente cálido y agradable

<br/>Cuando los padres leen en voz alta y juegan con sus hijos, pueden ayudarles a aprender a comportarse de formas que van a ser muy útiles cuando empiecen a ir a escuela.

Cuando los padres leen en voz alta y juegan con sus hijos, pueden ayudarles a aprender a comportarse de formas que van a ser muy útiles cuando empiecen a ir a escuela.

Los padres que leen en voz alta a sus bebés y a sus hijos pequeños podrían ayudarles a desarrollar unas habilidades que resultan muy beneficiosas cuando empiezan a ir a la escuela, según un estudio reciente.

En concreto, leer en voz alta y jugar de forma simbólica podrían compensar las conductas disruptivas (como la hiperactividad y la agresión), y mejorar la atención, según los investigadores.

"Cuando usted lee con su hijo, es un momento realmente cálido y agradable", dijo el investigador principal, el Dr. Alan Mendelsohn, profesor asociado de pediatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, en la ciudad de Nueva York.

"Pero además, cuando leen juntos, especialmente libros de cuentos, los cuentos tratan de temas que son importantes e interesantes para los niños", dijo Mendelsohn.

Los cuentos con frecuencia presentan personajes que están tristes o contentos, y que tienen que aprender a afrontar desafíos en sus vidas, explicó.

"Cuando leen un libro juntos, usted proporciona al niño una oportunidad de pensar sobre lo que significa tener esos sentimientos y cómo afrontarlos", planteó Mendelsohn.

Además, cuando los padres leen algo a sus hijos, todos tienen que centrarse en lo mismo y los niños aprenden a prestar atención, dijo.

Para demostrar los beneficios de crear el hábito de leer en voz alta a los niños, Mendelsohn y sus colaboradores asignaron aleatoriamente a 675 familias a participar en un programa llamado Video Interaction Project (Proyecto de interacción con videos) o a recibir un seguimiento sin participar en el programa.

El programa abarcó desde el nacimiento hasta los 3 años de edad. Durante las visitas pediátricas, las familias que estaban en el programa fueron grabadas mientras leían o jugaban con sus hijos. El video fue revisado luego junto con un coach que ayudó a los padres a saber más sobre su papel crítico en el desarrollo de sus hijos.

Cuando los niños del programa fueron evaluados un año y medio después de que terminara el programa, mantuvieron las habilidades de conducta y atención que consiguieron durante el programa, señaló Mendelsohn.

"Cuando los padres leen en voz alta y juegan con sus hijos, pueden ayudarles a aprender a comportarse de formas que van a ser muy útiles cuando empiecen a ir a escuela", dijo Mendelsohn.

El Dr. Jefry Biehler, presidente del Hospital Pediátrico Nicklaus en Miami, dijo que estos resultados respaldan lo que los pediatras llevan años diciendo.

"Leer y jugar con sus hijos tiene un impacto importante en su desarrollo y en cómo les va a ir en la escuela", dijo.

Además, leer y jugar con sus hijos puede aliviar algunos de los problemas de conducta a los que los niños son propensos, aseguró Biehler.

Biehler cree que la interacción entre los padres y los niños ayuda a su socialización, pero los padres quizá no estén pasando tanto tiempo jugando y leyendo con sus hijos como antes.

Usar otros medios de entretener a los niños, como las computadoras o ponerlos delante de la televisión, quizá no proporcione los mismos beneficios que da la interacción directa, dijo Biehler.

"Es muy importante pasar tiempo con su hijo y leerle algo", enfatizó. "Es un tiempo especial para que los niños interactúen con sus padres, y eso es importante para los bebés en desarrollo".

El informe aparece en la edición en línea del 10 de abril de la revista Pediatrics.