Más noticias

Padres alerta: Un 15% de adolescenten hacen sexting   

Un nuevo estudio revela que el sexting aumenta con el uso de los smartphones

Lo que es más sorprendente y preocupante es que casi el doble de los adolescentes dicen que han compartido contenido sexual.
Lo que es más sorprendente y preocupante es que casi el doble de los adolescentes dicen que han compartido contenido sexual.

Más o menos un 15% de los adolescentes afirman que han compartido una imagen o video sexualmente explícitos de ellos mismos por internet o por mensajes de teléfono (lo que se conoce como "sexting"), señalan unos investigadores.

Y casi el doble (más o menos un 27%) dijeron que han recibido sexting, del usuario original o de alguien que lo reenvía, según una revisión de 39 estudios anteriores.

El sexting entre los adolescentes aumenta con el uso generalizado de smartphones y computadoras con cámara, dijo Sheri Madigan, investigadora líder del nuevo informe.

Madigan apuntó que los resultados del estudio no la sorprenden, dado que 2 de cada 5 estudiantes de secundaria practican el coito sexual y la mitad de los adultos reportan que han hecho sexting.

"Creo que el hecho de que un 15 por ciento de los jóvenes reporten que hacen sexting no es sorprendente, cuando se piensa en esas otras estadísticas", dijo Madigan, profesora asistente de psicología en la Universidad de Calgary, en Canadá.

Lo que es más sorprendente y preocupante, afirmó, es que casi el doble de los adolescentes dicen que han compartido contenido sexual que no les pertenecía a ellos.

"Entre un 12 y un 13 por ciento de los jóvenes reportan que han reenviado un mensaje con contenido sexual a otra persona sin el consentimiento del emisor", dijo Madigan. "Reenvían mensajes de imágenes o videos explícitamente sexuales de otras personas sin consentimiento".

Los adolescentes no parecen comprender las consecuencias del sexting, afirmaron expertos en psicología.

Por ejemplo, no se dan cuenta de que las fotos que comparten podrían acabar en manos de terceros, que podrían usarlas para amenazarlos o chantajearlos, advirtió Madigan.

"Creo que la mayoría de los adolescentes no se dan cuenta de la realidad de que una vez que los mensajes o las fotos están ahí fuera, no hay forma de controlar cómo podrían usarse o a quién se les reenvían", dijo Elizabeth Ochoa, psicóloga jefa en el Mount Sinai Beth Israel, en la ciudad de Nueva York.

"La reputación de una persona podría verse afectada durante años como resultado de enviar un mensaje o fotografía sexualmente explícitos de forma impulsiva", comentó Ochoa, que no participó en el estudio.

familia2 (2).1(1024x768)


Los 39 estudios sobre el sexting que analizó el equipo de Madigan se realizaron entre 2009 y 2016. De éstos, 22 se realizaron en Estados Unidos, 12 en Europa, 2 en Australia y 1 en Canadá, 1 en Sudáfrica y 1 en Corea del Sur.

"El sexting se incrementó en ese periodo de 2009 a 2016, así que está en aumento", dijo Madigan.

Es más probable que los adolescentes realicen sexting a medida que crecen, encontraron los investigadores, y es más probable que utilicen un dispositivo móvil que una computadora para compartir las imágenes explícitas de sí mismos.

Ambos sexos tienen las mismas probabilidades de hacer sexting, dijo Madigan.

"Los adolescentes participan en el sexting por muchos motivos, que incluyen la presión paritaria, el deseo de ser amados y aceptados, tener curiosidad sobre y hacer comparaciones entre los cuerpos desnudos, y un mal juicio e impulsividad", planteó Ochoa.

Para combatir el sexting, los expertos recomiendan que los padres tengan conversaciones abiertas con sus hijos sobre la tecnología y la sexualidad, y que comiencen incluso antes de que lleguen a la adolescencia.

Madigan anotó que, en promedio, los niños reciben su primer teléfono celular más o menos a los 10 años de edad.

"No espere a que surjan problemas", aconsejó. "Hable pronto y con frecuencia con sus hijos".

El nuevo estudio se publicó en la edición del 26 de febrero de la revista JAMA Pediatrics.

Quizá ayude que los padres piensen en el sexting como otro medio de conducta sexual entre adolescentes, y que lo aborden de esa manera, explicó Elizabeth Englander, profesora de psicología en la Universidad Estatal de Bridgewater, en Massachusetts.

"Si elije la pareja o el motivo incorrectos, puede ser algo extremadamente negativo. Pero como adultos no podemos hablar con los jóvenes al respecto como si siempre fuera negativo y horrible, porque si lo hacemos, no nos escucharán", dijo Englander, coautora de un editorial publicado junto con el estudio.

Enfatizar que las fotos del sexting podrían estar en circulación "para siempre" probablemente tampoco tenga un gran impacto.

"Los menores tienen muchas dificultades para entender el concepto de para siempre", dijo Englander. "No están convencidos para nada de que una fotografía como esa estará siempre disponible y que tendrá un impacto en sus vidas".

El mejor método es enfatizar la falta de control que tendrán sobre su propia imagen una vez la envíen, dijo Englander.

"Una vez la imagen sale, no puede controlarla", apuntó Englander. "Los jóvenes parecen responder muy bien a esa modificación del mensaje".

Los padres también deben hablar sobre las posibles implicaciones legales del sexting, añadió Ochoa. En algunos estados, los adolescentes podrían enfrentarse a cargos de delitos graves por hacer sexting con su propia foto, e incluso podrían tener que registrarse como agresor sexual.