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Editan el cuento "Zompopito", último trabajo de Guillermo Anderson

El recordado músico hondureño lo terminó cuando ya luchaba con la enfermedad que le costó la vida

Con su desaparición física, Guillermo Anderson dejó un gran vacío en el panorama cultural de Honduras.
Con su desaparición física, Guillermo Anderson dejó un gran vacío en el panorama cultural de Honduras.

Tegucigalpa, Honduras

Un cuento para niños, inspirado en un zompopo, una especie de hormiga común en Honduras, y una mariposa con un resfriado, del ya fallecido cantautor hondureño Guillermo Anderson, recién ha salido a luz de los talleres de la Editorial Guaymuras, informó hoy su directora Isolda Arita.

"Se trata de un trabajo titulado 'Zompopito y sus amigos' que Guillermo dejó antes de morir (en 2016), que lamentablemente no pudo ver editado, pero que constituye otro aporte suyo a la cultura nacional", dijo Arita a Efe en la capital hondureña.

El libro está impreso en papel especial, con ilustraciones con mucho colorido a cargo de Víctor Iván Rodríguez y el diseño de Marianela González, "para que los niños lo disfruten de principio a fin", añadió Arita.

La esposa de Anderson, Lastenia Godoy, dijo a Efe que "Zompopito y sus amigos" fue "el último proyecto en el que Guillermo trabajó" y que "lo terminó ya estando enfermo", un cáncer en el cuello que le descubrieron en 2015, que le causó la muerte el 6 de agosto de 2016.

"Creo de alguna manera que el cuento lo mantuvo optimista y ocupado en las cosas que eran importantes para él, los niños siempre siguieron siendo una de las preocupaciones de Guillermo", añadió.

El cuento recoge la historia de "Zompopito", quien además de ser solidario con los amigos de la selva tropical, era músico.

Un día, "Zompopito" se encontró con su amigo, "Lalo el Saltamontes", quien le contó que una amiga común -de alas amarillas- "Mariposa Teresita", estaba enferma, con "un resfriado muy fuerte", por lo que no podía volar.

El cuento "Zompopito y sus amigos" se suma a una colección de canciones infantiles titulada "Fiesta en el bosque", que Anderson, natural de La Ceiba, en el Caribe de Honduras, compuso hace más de 30 años y con las que han crecido varias generaciones de hondureños, de los que muchos ahora son abuelos.

"Guillermo creía firmemente que nuestro país tenía que cuidar más a sus niños y por eso se esmeró en hacer cosas que fueran edificantes y con mucho cariño para nuestros niños", acotó Godoy.

Anderson, quien nació el 26 de febrero de 1962, estudió Literatura Latinoamericana en California (EEUU) y fue actor, músico y compositor en prestigiadas compañías de teatro.

Convencido de que "todo se puede hacer aquí", regresó a su natal La Ceiba, donde fundó Colectivartes y compuso más de 300 canciones al ritmo de los tambores de los garífunas (afrodescendientes).

Su música, especialmente dedicada a la naturaleza, las mujeres, los niños, los marineros y los pueblos garífunas, entre otros, la llevó a varios países de América, Europa y Asia.

Con su muerte Honduras perdió a uno de sus mejores cantautores.